Los últimos segundos del vuelo fatal de Satena en el Catatumbo
El informe preliminar de la Aeronáutica Civil reveló con precisión milimétrica los momentos finales del vuelo NSE8894 de Satena, que terminó en tragedia el pasado 28 de enero en las montañas del Catatumbo, Norte de Santander. La aeronave Beechcraft 1900D, con matrícula HK4709, impactó contra la montaña causando la muerte de las 15 personas a bordo durante un trayecto que debía durar apenas 20 minutos entre Cúcuta y Ocaña.
La trayectoria descendente que terminó en desastre
Según los datos técnicos reconstruidos, el avión despegó de Cúcuta a las 11:42 a.m. y alcanzó su máxima altitud de 12.925 pies (3.939 metros) a las 11:47:49. Dos minutos después, el Control de Tránsito Aéreo autorizó el "descenso a discreción" para preparar el aterrizaje en Ocaña. Este sería el inicio de la secuencia fatal que culminaría apenas ocho minutos más tarde.
El registro del sistema ADS-B capturó a la aeronave a las 11:54:54 a.m. volando a 7.900 pies (2.407 metros) con una velocidad de 273 nudos (505,5 km/h). La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, señaló que estos parámetros eran normales para la fase de aproximación. Sin embargo, la situación cambió drásticamente en los siguientes 54 segundos.
El dato crítico de la caja negra
El Registrador de Datos de Vuelo (FDR) entregó la información más reveladora: un segundo antes del impacto, la aeronave registraba una altitud por presión de apenas 6.298 pies (1.919,6 metros), con una velocidad de 205,22 nudos (380 km/h). En ese instante final, el FDR detectó un cabeceo negativo de 7,7 grados y un aumento de la aceleración vertical de 1,071 gravedades antes de que la grabación cesara completamente.
"La aeronave iba a una altura inferior a las montañas de esa zona", explicó la ministra Rojas durante la presentación del informe. La elevación del terreno en el punto de impacto final fue determinada entre 6.881 y 6.830 pies, mientras que el avión volaba por debajo de esos niveles de seguridad.
Características de la tripulación y la aeronave
El documento oficial detalló que la tripulación contaba con amplia experiencia:
- Piloto al mando: 52 años, 10.960 horas de vuelo, último chequeo satisfactorio en octubre de 2025
- Copiloto: 53 años, 8.264 horas de experiencia
- Ambos tenían "requisitos técnicos y operacionales vigentes" al momento del accidente
Respecto a la aeronave, fabricada en 1995 con 32.122:34 horas totales de vuelo, se informó que su último servicio de mantenimiento se realizó en diciembre de 2025 y que "se encontraba aeronavegable y cumplía los requisitos técnicos para la ejecución del vuelo".
Condiciones adversas y desafíos en la investigación
El informe destacó varios factores que complicaron tanto el vuelo como la posterior investigación:
- Condiciones meteorológicas: Presencia de "nubosidad baja fragmentada" con nivel de condensación estimado en 6.666 pies, muy cercano a la altura del impacto
- Seguridad en la zona: El acceso al sitio del accidente requirió coordinación con las Fuerzas Militares debido al "deterioro de la situación de seguridad y orden público en la subregión del Catatumbo"
- Preservación de la escena: Habitantes de la zona manipularon componentes de la aeronave antes de la llegada de los investigadores, aunque se logró recuperar ambos registradores de vuelo
El Registrador de Voces (CVR) presentó "daño en la estructura del chasis y perforación de la tarjeta interna", lo que dificultó la obtención de los diálogos en cabina. A pesar de esto, el FDR fue descargado con éxito, proporcionando los datos técnicos fundamentales para la investigación.
Distribución de los restos y ubicación exacta
El primer contacto con la vegetación ocurrió a 6.830 pies (2.081 metros), donde la aeronave chocó contra árboles antes de deslizarse por la ladera. Los restos se distribuyeron a lo largo de aproximadamente 145 metros sobre terreno irregular con pendientes cercanas a los 22 grados.
La ubicación final de los restos principales se fijó en las coordenadas N08°12'20.7", W073°11'54.0", en el sector conocido como 'Las Guamas', vereda Curasica, municipio de La Playa de Belén. El rumbo de impacto calculado fue de 286 grados.
La Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos (DIACC) continuará el proceso con inspecciones adicionales y posible envío de motores y hélices a Estados Unidos para análisis más profundos que ayuden a determinar las causas definitivas de esta tragedia aérea.