Con la voz entrecortada y la mirada fija en las paredes resquebrajadas de lo que fuera su hogar, Humberto Morales describe una escena que parece sacada de una pesadilla: gigantescas grietas que se abren paso por su casa y por la de sus vecinos, como heridas que no dejan de crecer. Cada hendidura es una señal de alerta, un recordatorio de que el lugar donde construyó su vida ya no es seguro. Sin otra opción, tuvo que abandonarlo todo, forzado a evacuar entre el miedo y la incertidumbre.
Su testimonio refleja la angustia que hoy embarga a los habitantes del barrio Kennedy, en la Comuna Norte de Bucaramanga, quienes viven bajo la amenaza de un inminente colapso de sus viviendas. Lo que comenzó como pequeñas fisuras se ha transformado en un problema estructural de gran magnitud, poniendo en riesgo no solo las casas, sino la vida de quienes aún permanecen en ellas.
Grietas sin control: el miedo que obliga a abandonar viviendas
Desde finales de marzo, las aberturas han aparecido y se han expandido rápidamente en varias edificaciones ubicadas en las carreras 9N y 10N, entre calles 23 y 24, en un proceso que los residentes califican como alarmante. Las consecuencias ya son evidentes. El fenómeno ha obligado a varias familias a abandonar sus hogares. Martha Lucía Morales, por ejemplo, tuvo que salir de su vivienda el Viernes Santo junto a su familia, ante el temor de un colapso inminente. Como ella, muchos enfrentan ahora una carga económica inesperada al tener que pagar arriendo, mientras observan cómo sus casas quedan atrás, convertidas en estructuras inhabitables.
Toda una cuadra fue cerrada para evitar una tragedia mayor en el barrio Kennedy. El panorama se agrava al evidenciar que no se trata de casos aislados. Martha Lucía denunció que la vivienda de su hijo sufrió daños severos, hasta quedar prácticamente destruida. Este tipo de situaciones confirma que el problema no solo avanza, sino que podría escalar rápidamente si no se adoptan medidas contundentes.
Residentes advierten que más predios están afectados
Otros residentes, como Jesús María, advierten que el número de predios afectados podría ser mayor al reconocido por las autoridades, las cuales solo hablan de seis. Según relatan, varias familias han sido obligadas a desalojar sin contar con alternativas reales de reubicación, lo que ha desencadenado una crisis social paralela: personas que no solo enfrentan el riesgo físico, sino también la imposibilidad económica de empezar de nuevo.
La comunidad coincide en que nunca antes se había vivido algo similar. Durante años, el sector se mantuvo estable, lo que hace aún más desconcertante este deterioro. La falta de explicaciones claras sobre las causas ha incrementado el miedo y la desconfianza, mientras las grietas continúan avanzando sin control.
Hoy, varias personas permanecen fuera de sus hogares, en condiciones precarias, esperando respuestas que no llegan con la urgencia que la situación exige. El llamado es contundente: solicitan una intervención inmediata, claridad sobre lo que está ocurriendo y soluciones que vayan más allá de simples recomendaciones de evacuación, garantizando verdaderamente su seguridad y estabilidad.
Respuesta de la Alcaldía de Bucaramanga
Desde la institucionalidad, la Alcaldía de Bucaramanga ha informado que se han adelantado jornadas de acompañamiento y socialización con la comunidad, en las que se han expuesto las acciones realizadas y posibles alternativas. Si bien la Empresa de Alcantarillado descarta responsabilidad en las fallas y la Oficina de Gestión del Riesgo hace presencia en la zona, el peligro persiste y crece con cada grieta que aparece. Para los afectados, no obstante, las respuestas oficiales resultan insuficientes frente a una emergencia que no da espera. Evacuar es clave, pero ¿dónde van a vivir?
Pronunciamiento oficial
La Alcaldía de Bucaramanga, a través de la Oficina de Gestión del Riesgo, realizó una jornada de acompañamiento en el barrio Kennedy, con el propósito de socializar con la comunidad las acciones que se han venido adelantando y las posibles soluciones frente a la situación de riesgo que se presenta en este sector. Durante la jornada, el equipo técnico sostuvo un encuentro directo con las familias damnificadas del barrio Kennedy. Allí se expusieron las gestiones realizadas desde la Oficina de Gestión del Riesgo, así como las alternativas que, de manera prioritaria, se analizan para atender su situación de riesgo. El alcalde Cristian Fernando Portilla destacó la importancia de mantener el diálogo directo con la ciudadanía y reiteró el compromiso de la Administración Municipal con la búsqueda de soluciones efectivas. Se trabaja de manera articulada para atender esta situación con responsabilidad y celeridad, priorizando siempre la protección de la vida y el bienestar de las familias del barrio Kennedy.
Por su parte, el director de la Unidad de Gestión del Riesgo, Didier Augusto Rodríguez León, indicó que “continuamos realizando acompañamiento permanente a la comunidad, identificando los riesgos existentes y evaluando técnicamente cada caso, con el fin de implementar acciones que permitan estabilizar y mitigar las condiciones que hoy generan preocupación en este sector”.



