Familia afectada por inundación en Bogotá inicia batalla legal contra el Distrito
Una familia bogotana ha anunciado que emprenderá acciones jurídicas contra el Distrito Capital luego de que su vehículo familiar quedara prácticamente destruido durante la fuerte inundación registrada el pasado lunes 9 de marzo en el deprimido de la calle 94, en el norte de la ciudad. Los afectados exigen que las autoridades respondan por los daños materiales que califican como pérdida total del automóvil.
El incidente: segundos que cambiaron todo
Daniel Rocha, quien conducía el vehículo al momento del incidente, relató a Noticias Caracol cómo la situación se desarrolló en cuestión de segundos. "Todos los carros estaban ingresando normal cuando de repente la chica empezó a decir: 'está metiéndose el agua'. Yo volteé a mirar hacia sus pies y literalmente estaba entrando el agua por toda esta parte", describió el joven.
Según su testimonio, el nivel del agua comenzó a ascender con rapidez alarmante hasta que el motor se apagó completamente. "Hasta que empezó a subir y a subirse, se apagó el carro. Y ahí el agua subió tanto que llegó como a la altura de mi pecho", señaló Rocha, quien quedó atrapado temporalmente dentro del vehículo durante la emergencia.
Daños económicos y cuestionamientos a las autoridades
Norberto Rocha, padre de Daniel y propietario legal del automóvil afectado, explicó que los daños fueron tan severos que reparar el vehículo modelo 2007 resulta económicamente inviable. "Es un carro modelo 2007, está maso menos por 17 millones de pesos, y arreglarlo me sale por 12 millones", afirmó el hombre, quien destacó que el vehículo representa un medio de transporte esencial para su familia.
Los afectados cuestionaron abiertamente la responsabilidad del Distrito en el mantenimiento de la infraestructura vial. "Se supone que nosotros pagamos impuestos y de hecho ahorita me toca pagar el impuesto de cada año de este carro, y ¿y ahí quién me responde?", cuestionó Daniel Rocha, añadiendo: "Pagamos impuestos pero no hay como unas buenas vías donde podamos tener seguridad, ya sea que llueva o haya un hueco o lo que sea, que estén en buen estado".
Respuesta de las autoridades distritales
Frente a lo ocurrido, Natasha Avendaño, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), explicó que la lluvia registrada ese día fue atípica y se concentró en un periodo muy corto de tiempo. "Hubo una acumulación de lluvia muy importante que no es normal y además vino con granizo", detalló la funcionaria, añadiendo que "el granizo, cuando cae, se vuelve como piedras y taponó buena parte de las rejillas".
Avendaño aseguró que las tres bombas de drenaje del deprimido funcionaron durante toda la emergencia sin interrupciones, pero la cantidad de agua superó la capacidad hidráulica del sistema diseñado. Según su versión, el equipo de alcantarillado revisó posteriormente el sistema y no encontró acumulación de basura en las rejillas, sino principalmente material de arrastre que descendió por la calle 94 durante el torrencial aguacero.
Ayudas disponibles y camino legal
Guillermo Escobar, director del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER), recordó que el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo cuenta con mecanismos de apoyo para personas afectadas durante la temporada de lluvias. Estas ayudas pueden incluir certificaciones que permitan exenciones de impuestos o procesos de apoyo económico para mitigar las pérdidas.
Sin embargo, la familia Rocha ha decidido iniciar acciones administrativas y eventualmente judiciales para solicitar una reparación integral. Según explicaron, buscarán que un juez determine si existió alguna falla por parte del Distrito en el mantenimiento o diseño de la infraestructura de drenaje que obligue a las autoridades a responder por los daños ocasionados a los vehículos atrapados en la inundación.
El caso ha reavivado el debate sobre la capacidad de respuesta de Bogotá frente a eventos climáticos extremos y la responsabilidad institucional cuando la infraestructura pública no logra proteger adecuadamente a los ciudadanos y sus bienes.
