Colombia enfrenta emergencia invernal sin precedentes: más de 93.000 familias damnificadas por lluvias torrenciales
Emergencia invernal en Colombia: 93.000 familias damnificadas

Colombia enfrenta una crisis humanitaria por emergencia invernal sin precedentes

En más de un centenar de municipios distribuidos en 17 departamentos del país, una escena desoladora se ha repetido durante los últimos días: agua en exceso que cubre viviendas y vías, acompañada de grandes cantidades de lodo. Las lluvias persistentes que han afectado regiones como Santa Bárbara de Iscuandé en Nariño, Montería en Córdoba o La Estrella en Antioquia han desbordado quebradas cercanas a poblaciones, arrastrando en su cauce enseres domésticos, ganado y, sobre todo, la tranquilidad de miles de habitantes.

Las cifras de una tragedia nacional

De acuerdo con el más reciente reporte situacional de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al viernes en la tarde, se han registrado 149 emergencias que dejan 11.216 hectáreas inundadas en todo el territorio nacional. La situación ha cobrado la vida de al menos 17 personas y afectado a aproximadamente 93.000 familias, en una época del año donde tradicionalmente las emergencias están asociadas a sequías e incendios forestales.

Cuando las aguas retroceden en las zonas afectadas, quedan marcas visibles de la tragedia: paredes con huellas de humedad, postes de luz dañados, puertas de madera podridas o hinchadas, electrodomésticos inservibles, colchones completamente mojados, alimentos dañados y cultivos agrícolas perdidos. "La emergencia no acaba cuando el agua baja. Ahí comienza la parte más difícil: volver a empezar. Reconstruir no toma días, sino meses, incluso años", aseguró el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta.

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Córdoba: el departamento más impactado

Sin duda alguna, Córdoba se ha convertido en el epicentro de esta emergencia invernal. Las lluvias derivadas del frente frío -corrientes frías de aire que desplazan el aire cálido, provocando precipitaciones intensas, vientos fuertes y tormentas- han golpeado con especial crudeza esta región del norte colombiano.

Las estadísticas son alarmantes: dos personas fallecidas, 10 heridas, 70.424 familias damnificadas y 11.077 hectáreas bajo el agua, lo que representa el 98,76% del total de tierras afectadas en todo el país. Con 22 eventos registrados y 21 municipios afectados de los 30 que componen el departamento, Córdoba enfrenta una crisis humanitaria de proporciones históricas.

Otras regiones gravemente afectadas

Después de Córdoba, los departamentos que reportan mayores afectaciones según el informe de la UNGRD son:

  • La Guajira: 11.286 familias afectadas
  • Antioquia: 3.886 familias damnificadas
  • Chocó: 3.393 familias impactadas
  • Sucre: 1.562 familias afectadas

En la región de Sucre, específicamente en el sector de Cara de Gato, las aguas desbordadas de los ríos Cauca y San Jorge mantienen en alerta máxima a los habitantes de La Mojana y San Jorge. El informe de la UNGRD también señala afectaciones relevantes en Magdalena, donde se registran tres personas fallecidas, seis heridas y 2.827 familias damnificadas.

Dos de las muertes reportadas en Magdalena ocurrieron el 1 de febrero en Santa Marta, cuando una fuerte lluvia arrastró piedras, troncos, vehículos y otros objetos en la vía. Las víctimas mortales fueron identificadas como Zulma y Richard Atehortúa, madre e hijo, quienes fueron empujados por una fuerte corriente y quedaron sepultados bajo el lodo y los escombros dentro de su vivienda.

Consecuencias en el suroccidente colombiano

Las lluvias intensas, aunque no necesariamente vinculadas al frente frío, también han tenido consecuencias graves en otras regiones del país. En el departamento de Nariño se reportan siete personas fallecidas, mientras que en el Valle del Cauca las inundaciones han dejado cuatro víctimas mortales.

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Infraestructura vial colapsada

Además de la preservación de la vida humana, otra de las grandes preocupaciones de las autoridades nacionales y regionales es la afectación a la infraestructura vial del país. Con corte al miércoles, se registraron 200 emergencias viales como consecuencia directa de la temporada de lluvias.

De ese total, 176 correspondieron a corredores de la red no concesionada administrada por el Instituto Nacional de Vías, mientras que 24 se han presentado en vías concesionadas bajo responsabilidad de la Agencia Nacional de Infraestructura. Estas emergencias de carácter vial se han concentrado principalmente en Nariño, Chocó, Valle del Cauca, Antioquia y Norte de Santander, y están asociadas a:

  1. Movimientos en masa
  2. Pérdida de banca
  3. Inundaciones
  4. Daños en puentes y taludes

La dimensión humana de la tragedia

En terreno, la emergencia trasciende las frías cifras estadísticas, pues las personas afectadas piden no ser consideradas simplemente como un número más dentro de la tragedia. "Una cosa es ver un video por redes sociales en el que una familia lo perdió todo y otra muy diferente es ver a una persona desbordándose frente a ti porque no sabe cómo o no tiene con qué darles de comer a sus niños", afirma Julieth Perea, jefa de Emergencias del Consejo Danés para Refugiados, quien actualmente acompaña la atención humanitaria en Santa Bárbara de Iscuandé.

En medio de este panorama desolador, lo que más pesa no es solo la pérdida material de bienes y propiedades, sino la angustia psicológica de quienes no saben qué será de su futuro y el de sus hogares. "Son situaciones muy fuertes y sensibles. Lo perdieron todo, no tienen nada, han sido días muy difíciles para ellos, y encima tienen esa incertidumbre de: 'Bueno, ¿qué va a pasar mañana?'", relata Perea con evidente preocupación.

Respuesta institucional y ayuda humanitaria

Frente a este complejo panorama, la UNGRD ha desplegado acciones concretas en articulación con las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres para mitigar los impactos en las zonas más afectadas. En Córdoba, actualmente se dispone de 127 toneladas de asistencia humanitaria de emergencia destinadas a la atención de las familias damnificadas.

La carga humanitaria ubicada en Montería incluye 2.863 colchonetas y 4.497 kits que contienen alimentos, elementos de aseo personal, utensilios de cocina, hamacas y sábanas, orientados a mejorar las condiciones de quienes permanecen evacuados y en alojamientos temporales.

En el municipio de Canalete, al noroccidente de Córdoba, ya se realizó la entrega de 800 kits de ayuda humanitaria. Además, en cumplimiento del Protocolo de Atención de Animales en Situaciones de Emergencia, la entidad transportará en las próximas horas 11 toneladas de alimento para perros, gatos y animales de granja desde Bogotá hacia Córdoba, luego de la donatón realizada en la capital del país.

Acciones en Antioquia y coordinación interinstitucional

En Antioquia, el Gobierno nacional adelanta acciones concretas para garantizar la conectividad y fortalecer la respuesta territorial. Entre las medidas más destacadas se encuentra el avance en la instalación del puente Mulatos, una estructura modular de 30 metros de luz que permitirá restablecer la conexión entre Antioquia y Córdoba en el tramo que comunica a Necoclí y San Juan de Urabá. Ingenieros militares ya realizaron la visita técnica para avanzar en las obras de adecuación necesarias para su posterior montaje.

De forma paralela, la institución destinó 1.100 millones de pesos en transporte aéreo para apoyar a la Gobernación de Antioquia en la distribución de asistencia humanitaria en Necoclí, Arboletes, San Juan de Urabá y San Pedro de Urabá. Aunque los insumos son suministrados por el gobierno departamental, la entidad nacional ha facilitado su entrega oportuna mediante vuelos hacia las zonas más afectadas y de difícil acceso.

Finalmente, la UNGRD mantiene un acompañamiento técnico permanente en los dos departamentos más afectados por la emergencia invernal. La entidad ha participado en cuatro salas de crisis y en los respectivos Puestos de Mando Unificado, brindando soporte técnico especializado para la toma de decisiones y la coordinación de la respuesta institucional frente a las emergencias derivadas de las lluvias torrenciales que continúan afectando a gran parte del territorio colombiano.