El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, continúa su travesía entre Cabo Verde y la isla atlántica española de Tenerife, donde se espera su llegada entre la noche del sábado y la mañana del domingo para desembarcar a los pasajeros que aún permanecen a bordo.
Detalles del brote y la travesía
El buque partió el pasado 1 de abril desde la ciudad argentina de Ushuaia con 147 personas a bordo, entre ellas 88 pasajeros y 59 miembros de la tripulación. Durante el viaje, hizo escala en la Antártida y las islas Georgia del Sur, Nightingale, Tristán de Acuña, Santa Elena y Ascensión. Se cree que un pasajero contrajo la enfermedad antes de embarcar y contagió a otras personas a bordo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) había contabilizado hasta el jueves un total de ocho casos vinculados a este foco, tres de ellos confirmados: un fallecido y dos enfermos.
Declaraciones de la OMS
El viernes, la OMS reiteró que el riesgo de propagación del hantavirus para la población general es "absolutamente bajo". Christian Lindmeier, portavoz de la OMS, declaró ante la prensa en Ginebra: "Se trata de un virus peligroso, pero únicamente para la persona realmente infectada. En cuanto al riesgo para la población en general, sigue siendo extremadamente bajo".
Medidas de control y seguimiento
Las autoridades sanitarias de varios países están realizando seguimiento de los pasajeros que desembarcaron en escalas previas. En particular, se busca a 30 pasajeros que desembarcaron en una isla el pasado 24 de abril, ya que se estudia un posible nuevo contagio en Ámsterdam. Argentina ha reforzado la vigilancia epidemiológica, mientras que Chile ha aislado a dos personas que viajaron en el barco.
El brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha generado alerta sanitaria, pero la OMS insiste en que el riesgo para la población general sigue siendo extremadamente bajo. Se espera que el barco llegue a Tenerife en las próximas horas para completar el desembarque de los pasajeros restantes.



