Córdoba moviliza ayuda masiva ante emergencia invernal
Las autoridades han desplegado una respuesta humanitaria de gran escala en el departamento de Córdoba, donde más de 220 toneladas de asistencia ya se encuentran en Montería para enfrentar los estragos causados por las inundaciones. Esta emergencia, catalogada como uno de los periodos de lluvia más intensos en la historia reciente del país, ha afectado a más de 70 mil familias en aproximadamente 11 mil hectáreas del territorio cordobés.
Distribución estratégica de recursos
El cargamento coordinado por la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) incluye más de 5.000 kits completos de emergencia, 3.000 colchonetas, toldillos y otros elementos esenciales. Durante el fin de semana, se despacharon 2.500 kits de Asistencia Humanitaria de Emergencia, equivalentes a 74 toneladas, hacia municipios críticos como Cereté, Puerto Escondido, San Pelayo, Puerto Libertador y Montelíbano.
La Ungrd mantiene desplegados más de 50 profesionales en todas las áreas del departamento, con el objetivo prioritario de acelerar la llegada de ayuda a las comunidades más vulnerables. La situación se ha agravado por el desbordamiento del río Sinú, que ha dejado miles de hogares parcial o totalmente sumergidos bajo las aguas.
Colaboración público-privada y desafíos logísticos
La empresa privada se ha sumado activamente a los esfuerzos de respuesta. En coordinación con Hocol, la Federación Nacional de Departamentos y Helistar, se realizaron tres desplazamientos aéreos que transportaron 18 toneladas de asistencia a veredas incomunicadas en Canalete y Montelíbano, beneficiando a 712 familias en zonas de difícil acceso.
Estas operaciones aéreas han sido fundamentales ante las barreras impuestas por el desbordamiento de ríos, que han limitado severamente el transporte terrestre. Paralelamente, en los municipios de Canalete y Lorica avanza la distribución de 25 toneladas adicionales de ayuda, priorizando las comunidades con mayores afectaciones.
Infraestructura y apoyo integral
Doce equipos de maquinaria amarilla, resultado del convenio entre la Ungrd y la Gobernación de Córdoba, permanecen desplegados en puntos críticos como San Pelayo, San Bernardo del Viento, Puerto Escondido, Los Córdobas y Pueblo Nuevo. Su misión es atender emergencias viales y facilitar el acceso humanitario a zonas aisladas.
La respuesta incluye también asistencia para animales de compañía y fauna silvestre. Desde Bogotá llegaron 11 toneladas de alimento que serán distribuidas inmediatamente en las áreas que lo requieran, reconociendo el impacto ambiental y social de la crisis. Además, se anticipa la llegada de más ayuda alimentaria a través de cooperación internacional.
Contexto nacional de la emergencia
Según el balance más actualizado de la Ungrd, las lluvias persistentes han dejado al menos 17 personas fallecidas en todo el país, víctimas de crecientes súbitas, deslizamientos y colapsos estructurales. A nivel nacional, más de 254.000 personas han resultado damnificadas y 94.431 familias han sufrido afectaciones directas.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) atribuye estas precipitaciones intensas a condiciones oceánicas y atmosféricas que han afectado amplias zonas del territorio colombiano. La infraestructura en varias regiones ha sufrido daños considerables, incluyendo puentes averiados, vías terciarias intransitables y redes de acueducto colapsadas.
Frente a este escenario complejo, la Ungrd mantiene monitoreo permanente y coordinación con consejos departamentales y municipales de gestión del riesgo. El objetivo trasciende la atención inmediata de la emergencia, avanzando hacia procesos de rehabilitación temprana y evaluación de daños que permitan dimensionar el impacto real de una temporada invernal que mantiene en alerta a gran parte del país.