El veneno de una peligrosa araña puso en riesgo la vida de un estudiante santandereano de 21 años. Una misión internacional permitió traer desde México el antídoto que terminó salvándolo.
Detalles del incidente
Juan José Corredor Herrera, estudiante de la Universidad Industrial de Santander (UIS), fue mordido por un arácnido mientras se encontraba en La Mesa de Los Santos. El veneno comenzó a afectar su organismo rápidamente, y su estado de salud se agravó de manera crítica. Inicialmente recibió atención médica en el municipio y posteriormente fue trasladado al Hospital Universitario de Santander (HUS).
Emergencia médica
El subgerente médico del HUS, Orlando Quintero, confirmó que el caso representó una verdadera emergencia debido a la peligrosidad del veneno. “El paciente presentaba un cuadro de alta complejidad debido a la gravedad del veneno y a la falta del antídoto en Colombia”, indicó Quintero. El principal obstáculo era que el suero antiarácnido necesario para combatir la toxina no estaba disponible en Colombia.
Mientras avanzaban las gestiones para traer el medicamento desde el exterior, los médicos trabajaban para mantener estable al paciente y controlar los fuertes síntomas provocados por el veneno. Juan José aseguró que, aunque sintió temor al enterarse de que el antídoto no existía en el país, nunca perdió la esperanza. “Al principio fue súper complicado porque no teníamos el antídoto acá en el país, pero llegó rapidísimo. Se suponía que el martes me dijeron que llegaba hasta el lunes y el sábado ya lo teníamos acá”, expresó.
Llegada del antídoto desde México
El antídoto fue conseguido gracias a un trabajo articulado entre entidades colombianas e internacionales. En la gestión participaron la Embajada de Colombia en México, la Secretaría de Salud del Gobierno mexicano, la Gobernación de Santander, el Ministerio de Salud, la Oficina de Cooperación Internacional y distintos organismos de emergencia, cuya labor conjunta permitió salvar la vida del joven santandereano.
Recuperación y alta médica
La recuperación del universitario fue satisfactoria y, tras varios días de tratamiento y monitoreo médico, este martes 19 de mayo recibió el alta y pudo regresar a casa junto a su familia. El Hospital Universitario de Santander informó que el medicamento fue gestionado de manera eficiente, lo que permitió una pronta respuesta ante la emergencia.



