Cauca sufre una jornada de terror con ataques simultáneos de disidencias armadas
Este miércoles 11 de marzo, el departamento del Cauca vivió una escalada de violencia cuando las disidencias de las Farc ejecutaron una serie de ataques coordinados contra la fuerza pública en tres zonas diferentes. Los hechos, caracterizados por su brutalidad, dejaron un saldo de seis personas heridas, entre las que se encuentran cinco miembros de la Policía Nacional y un menor de edad, víctimas de detonaciones explosivas e impactos de arma de fuego.
Ofensiva con drones explosivos en El Tambo y otras localidades
La tarde del 11 de marzo, en el corregimiento Crucero de Pandiguando, ubicado en la zona rural de El Tambo, las disidencias utilizaron drones cargados con explosivos para atacar un cuartel tipo búnker de la Policía. El artefacto impactó directamente en la instalación, causando heridas a varios uniformados. Johnny Hoyos, subsecretario de Salud de la Gobernación del Cauca, confirmó la gravedad de la situación, indicando que cinco policías resultaron lesionados y que, inicialmente, no pudieron ser trasladados a centros asistenciales debido a amenazas continuas de drones y las adversas condiciones climáticas de la región.
Menor herido y pánico en comunidades escolares de Cajibío y Mondomo
Horas antes de los ataques en El Tambo, las disidencias extendieron su ofensiva a los municipios de Cajibío y Mondomo. En estas localidades, los drones explosivos sobrevolaron centros poblados y lanzaron sus cargas letales, impactando a un menor que sufrió heridas. Además, otro de los artefactos cayó peligrosamente cerca de una escuela, generando un estado de pánico entre estudiantes y docentes. En un audio difundido, los profesores realizaron un angustiante llamado a los padres de familia:
"Los padres de familia, los niños que puedan venir a recoger a los niños sería mejor hacerlo porque los niños están demasiado asustados."
Este incidente subraya el riesgo al que están expuestas las poblaciones civiles, especialmente los menores, en medio de estos conflictos armados.
Cierre de la vía Panamericana y contexto de violencia persistente
Como consecuencia de estos ataques, la vía Panamericana, en el sur del Cauca, permaneció cerrada tras un atentado con explosivos que, en incidentes relacionados, dejó un soldado muerto. Esta situación refleja la persistente inseguridad en la región, donde las disidencias de las Farc continúan operando y desafiando la autoridad estatal. Los ataques coordinados del 11 de marzo no solo evidencian la capacidad logística de estos grupos armados, sino también su desprecio por la vida civil y la estabilidad de las comunidades.
Las autoridades locales y nacionales han incrementado la presencia militar y policial en la zona, pero los residentes del Cauca enfrentan un panorama desolador, marcado por el miedo y la incertidumbre. La necesidad de medidas efectivas para proteger a la población y restaurar la paz en este departamento se ha vuelto más urgente que nunca.
