Sanciones por mal comportamiento en aviones: lo que no está permitido
Sanciones por mal comportamiento en aviones: lo que no está permitido

Desde fumar hasta mantener relaciones sexuales o desobedecer a la tripulación, existen conductas dentro de un avión que pueden derivar en sanciones administrativas, civiles o penales. El reciente caso de una pareja detenida tras protagonizar una situación de exhibicionismo en un vuelo entre Panamá y Argentina volvió a poner el foco sobre las normas que regulan el comportamiento a bordo.

Normas de comportamiento en la aviación comercial

En la aviación comercial no todo está permitido. Las compañías aéreas y las autoridades aeronáuticas establecen reglas específicas para garantizar la seguridad operacional y la convivencia entre pasajeros y tripulantes durante todas las etapas del vuelo. “Desde el momento en que el pasajero compra el ticket, acepta una serie de condiciones y normas que deberá cumplir desde que llega al aeropuerto y durante toda la operación aérea”, explicó José Edgard Carnero, excomandante y asesor aeronáutico.

Las dos categorías de conductas sancionables

Los expertos distinguen dos grandes categorías de comportamientos problemáticos dentro de una aeronave: el “pasajero disruptivo” y la “interferencia ilícita”.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Pasajero disruptivo

La primera figura comprende situaciones que alteran el normal desarrollo del vuelo sin poner necesariamente en riesgo directo a la aeronave. “Dentro de esta categoría entran situaciones como discutir por un asiento, generar disturbios, gritar, insultar a otros pasajeros o desobedecer reiteradamente a la tripulación”, sostuvo Carlos Rinzelli, piloto y periodista. Entre las conductas consideradas disruptivas se encuentran:

  • Negarse a cumplir órdenes de la tripulación.
  • Fumar dentro del avión.
  • Consumir alcohol o sustancias de manera indebida.
  • No utilizar el cinturón de seguridad cuando corresponde.
  • Agredir verbalmente a otros pasajeros.
  • Utilizar dispositivos electrónicos en momentos prohibidos.

Interferencia ilícita

La segunda categoría contempla conductas consideradas más graves porque afectan directamente la seguridad operacional del vuelo. “Cuando la conducta pasa a tener un nivel de violencia o agresividad que compromete la seguridad operacional, ya no hablamos solo de un pasajero disruptivo”, explicó Carnero. Dentro de esta figura se incluyen acciones como:

  • Intentar abrir una puerta durante el vuelo.
  • Ingresar a la cabina de pilotaje.
  • Manipular equipos de seguridad.
  • Agredir físicamente a tripulantes o pasajeros.

Sexo a bordo y denuncias por exhibicionismo

El reciente episodio ocurrido en un vuelo procedente de Ciudad de Panamá con destino a Argentina reavivó el debate sobre las conductas inapropiadas dentro de los aviones. Un hombre de 54 años y una mujer de 59 fueron denunciados tras ser sorprendidos con “las prendas bajas” en sus asientos de clase ejecutiva. “El exhibicionismo está más cerca de una conducta disruptiva porque altera el normal desarrollo del vuelo y afecta al resto de los pasajeros”, afirmó Rinzelli.

Consecuencias que pueden enfrentar los pasajeros

Las sanciones pueden variar según la gravedad del hecho y el impacto generado sobre el resto de los pasajeros o sobre la seguridad operacional. “Cuando hablamos de exhibiciones obscenas o actos contra el pudor en un espacio público, pueden existir sanciones penales o civiles”, señaló Carnero. Además de posibles causas judiciales, las aerolíneas pueden aplicar restricciones internas y prohibir que determinados pasajeros vuelvan a viajar con la compañía.

  • Denuncias penales o contravencionales.
  • Intervención judicial.
  • Reclamos civiles por daños y perjuicios.
  • Prohibición de volver a volar con una aerolínea.
  • Inclusión en listas restrictivas o “blacklists”.

La Nación (Argentina) / GDA.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar