Reconstruyen los últimos movimientos de auxiliar de American Airlines hallado muerto en Jericó
Tras cinco días de intensa búsqueda, pobladores del corregimiento de Puente Iglesias, en el suroeste de Antioquia, avistaron un cuerpo flotando sobre el cauce del río Piedras en la mañana del viernes 27 de marzo. Las autoridades del municipio de Jericó confirmaron que se trataba de Eric Fernando Gutiérrez Molina, un auxiliar de vuelo salvadoreño-estadounidense desaparecido desde la madrugada del 22 de marzo.
Una noche de fiesta que terminó en tragedia
Gutiérrez, trabajador de American Airlines, había llegado a Medellín en un vuelo desde Miami el sábado 21 de marzo. Esa misma noche, salió de fiesta al reconocido sector de Provenza con una colega de trabajo. Según las investigaciones, el extranjero se reportó con su novio por mensaje de texto antes de salir, indicando que estaría de fiesta con algunos compañeros.
La noche transcurrió en establecimientos nocturnos de la zona de Provenza hasta aproximadamente las 3 de la mañana, cuando cerró la discoteca Perro Negro. En ese lugar, Gutiérrez y su acompañante conocieron a dos personas que los invitaron a continuar la fiesta en otro sitio.
Desaparición y hallazgo del cuerpo
En la madrugada del domingo, la compañera de Gutiérrez regresó al alojamiento desorientada y fue remitida a un centro asistencial. Exámenes médicos establecieron que había entrado en contacto con sustancias similares a la escopolamina. El hombre de 32 años nunca regresó.
El cuerpo sin vida fue encontrado cinco días después en jurisdicción del municipio de Jericó, a más de 80 kilómetros de Medellín. La confirmación oficial llegó el 28 de marzo luego de que Medicina Legal obtuviera las huellas dactilares del cadáver y las cotejara con información proporcionada por el FBI.
Investigación como homicidio
Confirmada la muerte de Gutiérrez y establecido que su fallecimiento no fue por causas naturales, las autoridades de Medellín reenfocaron la investigación. El caso ahora es tratado como un homicidio, decisión respaldada por los resultados de Medicina Legal y la información recabada durante los últimos días.
"Se han identificado vehículos, personas, celulares e información que por ahora permite concluir que Gutiérrez y su acompañante se encontraron con personas con antecedentes de incurrir en la modalidad de hurto con escopolamina", reveló el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía.
Reconstrucción detallada de los movimientos
EL TIEMPO reconstruyó minuciosamente la ruta seguida por Gutiérrez durante su última noche:
- Inicialmente, se dirigió desde su alojamiento en El Poblado hasta el sector comercial de Provenza
- Posteriormente, se desplazó a la discoteca Perro Negro en la carrera 35 con calle 7
- Luego, el grupo se trasladó al Club Oráculo, una discoteca gay en la carrera 36 con calle 8
- Finalmente, según versiones oficiales, se dirigieron a zonas comerciales y nocturnas del municipio de Itagüí
Durante este trayecto, el teléfono de Gutiérrez emitió señales contradictorias entre las 3 y las 5 de la mañana. Una señal provenía de inmediaciones de la Floresta y Laureles, específicamente de un establecimiento llamado 81 Living, mientras que otra señal situaba nuevamente el dispositivo en El Poblado.
Misterio de los 80 kilómetros
El aspecto más desconcertante del caso es la distancia entre el último lugar donde Gutiérrez fue visto con vida en Itagüí y el punto donde apareció su cuerpo en Jericó. Medicina Legal estableció que la muerte ocurrió el 22 de marzo, mismo día de su desaparición.
Las investigaciones consideran que los asesinos se habrían deshecho del cuerpo directamente en la cañada del río Piedras en jurisdicción de Puente Iglesias. Una revisión cartográfica reveló que existe una vía que pasa sobre esta cañada, desde donde podrían haber arrojado el cuerpo al cuerpo hídrico.
Por las características físicas y geológicas del río Piedras, es imposible que el cuerpo hubiera flotado desde el río Cauca hacia la cañada, ya que la corriente fluye en sentido contrario. Esta evidencia fortalece la hipótesis del desecho intencional del cuerpo en ese lugar específico.
Investigación conjunta continúa
Las autoridades colombianas, en conjunto con agencias estadounidenses, continúan trabajando para esclarecer todos los aspectos del homicidio. Entre los elementos pendientes por establecer se encuentra la hora exacta del asesinato y los motivos detrás del traslado del cuerpo a una zona tan distante del lugar de los hechos iniciales.
El caso ha generado alerta en las autoridades de Medellín sobre el modus operandi de grupos que utilizan sustancias como la escopolamina para cometer robos y otros delitos, destacando la importancia de la prevención y la rápida acción investigativa en casos de desaparición.



