Recoger los excrementos de las mascotas en espacios públicos dejará de depender únicamente de la conciencia ciudadana en algunas ciudades de España. Municipios como Torrejón de Ardoz comenzaron a implementar sistemas de identificación genética para rastrear a propietarios de perros que dejen desechos en calles, parques y zonas comunes.
¿Cómo funciona el sistema de ADN canino?
La medida obliga a los cuidadores a registrar muestras biológicas de sus mascotas mediante saliva, que queda almacenada en una base de datos municipal. Cuando las autoridades encuentren heces abandonadas en la vía pública, podrán analizar la muestra y relacionarla con el animal registrado para identificar al responsable y aplicar sanciones económicas.
El sistema fue presentado por el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz bajo el nombre de ADN Canino-Censo Genético. Según explicó la administración municipal, el objetivo es mejorar la limpieza en las calles y promover una convivencia más responsable entre propietarios de perros y ciudadanos.
Declaraciones del alcalde
El alcalde Alejandro Navarro defendió la iniciativa a través de su Instagram, donde explicó cómo completar el proceso de registro adecuadamente y aseguró que el problema viene generando molestias constantes entre habitantes del municipio. “La gran mayoría de los propietarios de mascotas actúan de manera ejemplar, pero una minoría irresponsable perjudica al conjunto de la población”, afirmó el mandatario. Navarro también señaló que el proyecto busca apoyar a quienes sí cumplen con las normas de convivencia. “Tener una mascota es también asumir una responsabilidad con nuestros vecinos, con nuestro entorno y con nuestra comunidad”, agregó.
Costos y sanciones
Las autoridades informaron que la toma de muestras será gratuita hasta el 30 de septiembre de 2026 en clínicas veterinarias autorizadas. Después de esa fecha, el procedimiento tendrá un costo de 36,30 euros, equivalentes a cerca de 159.000 pesos colombianos. Además, quienes no registren a sus perros podrían enfrentarse a multas de hasta 750 euros, es decir, más de 3 millones de pesos colombianos, según las disposiciones ambientales del municipio español.
Aunque Torrejón de Ardoz se convirtió en uno de los casos más recientes, no es la única población que ha optado por controles genéticos para mascotas. Ciudades españolas como Alcalá de Henares, Tarragona, Tres Cantos, Manises, Burriana y Haro también han implementado o anunciado sistemas similares para combatir el abandono de excrementos en espacios públicos, donde las multas van desde los 300 euros (aproximadamente 1,3 millones de pesos colombianos) hasta los 600 euros (aproximadamente 2,6 millones de pesos colombianos).
Experiencia internacional
Además de España, la medida también ha comenzado a utilizarse en otros lugares del mundo. En Italia, varios municipios han impulsado registros genéticos obligatorios para perros como estrategia para reducir problemas de limpieza urbana, mientras que en Israel algunas ciudades han desarrollado bases de datos veterinarias para identificar a propietarios irresponsables. En Estados Unidos también existen medidas previamente implementadas relacionadas con el ADN de los animales. En el estado de New Jersey, varios complejos residenciales y condominios utilizan pruebas genéticas para identificar a los cuidadores que no recogen los desechos de sus mascotas. En algunos casos, las multas pueden superar los 1.000 dólares (aproximadamente 3,7 millones pesos colombianos).
Usos adicionales y opiniones divididas
Adicionalmente al control sobre los excrementos abandonados, los ayuntamientos aseguran que los datos genéticos también podrían ayudar a localizar animales perdidos y servir de apoyo en investigaciones relacionadas con abandono y maltrato animal. La iniciativa ha generado opiniones divididas entre ciudadanos y usuarios en redes sociales. Mientras algunos consideran que el sistema puede ayudar a mantener limpias las ciudades, otros cuestionan el costo del registro y el manejo de la información genética de los animales.



