Pastor evangélico condenado a 25 años por asesinar y desmembrar a amigo en Cúcuta
Pastor evangélico condenado por crimen en Cúcuta

Pastor evangélico condenado a 25 años por crimen atroz en Cúcuta

La ciudad de Cúcuta, en Norte de Santander, fue escenario de un crimen que ha dejado perplejos a sus habitantes. Un pastor evangélico y su cómplice fueron sentenciados a 25 años de prisión por el asesinato y desmembramiento de un amigo, en un caso que mezcla engaño, venganza y una brutalidad difícil de comprender.

Los hechos que conmovieron a Norte de Santander

El 27 de febrero del año pasado, Jhon Jairo Martín Velásquez, identificado como pastor evangélico, viajó desde Bogotá hasta Cúcuta junto a Sixto Ferney Rojas Montalvo y Brayan Smith García Agudelo, conocido como 'Samario'. Los tres, según las investigaciones, eran amigos y planeaban establecer una fundación en la ciudad fronteriza. Sin embargo, lo que comenzó como un proyecto de ayuda terminó en tragedia.

Velásquez, quien se había separado recientemente de su esposa y llevaba una considerable suma de dinero para la fundación, drogó, asesinó y desmembró a Sixto Ferney. El móvil del crimen, según las autoridades, fue la pérdida de dinero por parte del pastor. Para deshacerse del cuerpo, ofreció dinero a 'Samario' para que ubicara los restos en cavas de icopor y los abandonara en un lugar remoto.

La investigación y la captura de los responsables

Tras el hallazgo de los restos humanos, las autoridades iniciaron una exhaustiva investigación que llevó a la captura del pastor el 7 de marzo, seguida por la de 'Samario'. Se confirmó que el crimen se perpetró con arma cortopunzante y que, antes del desmembramiento, hubo un intento fallido de quemar el cuerpo, que no logró consumirse por completo.

Durante las audiencias, Velásquez admitió ser pastor evangélico y explicó que viajó a Cúcuta con sus amigos con la intención de ayudarlos a superar sus problemas de drogas, no solo a ellos, sino a otros jóvenes de la región. Sin embargo, también entregó detalles escalofriantes del crimen, que incluyeron la tortura y desaparición del cuerpo, cuyo tronco nunca fue localizado.

La sentencia y el impacto en la comunidad

Después de un año tras las rejas, ambos hombres aceptaron su responsabilidad en los hechos. La justicia los condenó a 25 años de prisión por los delitos de tortura, homicidio, desmembramiento y desaparición del cuerpo de Sixto Ferney. Esta sentencia cierra un capítulo oscuro, pero deja preguntas sobre cómo un líder religioso pudo cometer tal atrocidad.

El caso ha generado un profundo impacto en Cúcuta, donde los ciudadanos aún no salen del asombro. La emotiva velatón realizada en Torices por el regreso de Dj Dever y sus dos trabajadores, aunque no relacionada directamente, refleja el dolor y la solidaridad de una comunidad afectada por la violencia. Este crimen sirve como un recordatorio sombrío de los extremos a los que puede llegar la venganza y el engaño, incluso en círculos que se presumen de fe y ayuda.