Pastor confiesa desde prisión: 'Hubo un ataque en mi mente' al intentar asesinar a su hijastra
Pastor confiesa desde prisión ataque mental contra hijastra

Pastor condenado a 43 años revela detalles del ataque contra su hijastra desde prisión

El caso de José Ramírez conmocionó profundamente a la comunidad de Chinchiná, Caldas, el 29 de abril de 2025, cuando este hombre, quien ejercía como pastor religioso, intentó enterrar viva a su hijastra, después de haberla sometido a abusos. La menor, que se encontraba atada, logró escapar milagrosamente, y el momento en que el agresor salió corriendo tras ella quedó registrado en video, lo que provocó la inmediata reacción de vecinos que intentaron lincharlo.

Confesiones desde la cárcel de máxima seguridad

A casi un año de los hechos, Ramírez concedió una entrevista exclusiva al podcast 'Conducta delictiva' desde la cárcel de La Tramacúa en Valledupar, donde cumple una pena de 43 años y 6 meses de prisión sin beneficios. En su testimonio, el condenado describió una lucha interna con lo que denominó "un impulso sexual insaciable", asegurando que buscó ayuda médica sin recibir el apoyo necesario.

"La presión siguió en aumento y esa presión no menguó. Traté de que me ayudaran internamente para alivianar un poco eso, pero lastimosamente no hubo ese apoyo que yo solicitaba", declaró Ramírez, evitando, según dijo, victimizarse aún más.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Detalles escalofriantes del plan criminal

El pastor reveló que la decisión de cometer el crimen se tomó el 28 de abril, un día antes del ataque. Confesó que, durante los tres meses previos, había batallado no solo con la idea de abusar de la menor, sino también con la de asesinarla, e incluso contempló matar a su propia esposa.

"Había un ataque en mi mente", afirmó Ramírez, describiendo cómo una atracción inicial hacia la hijastra se transformó en un odio profundo. Intentó justificar sus acciones argumentando que "no fue exactamente una decisión mía", sino más bien "un ataque indiscriminado de fuerzas", algo que ya había expresado durante su juicio.

Condena ejemplar y reclusión actual

La sentencia se hizo pública el 3 de marzo, cuando un juez impuso la pena de 43 años y 6 meses de prisión, negando cualquier tipo de beneficio al acusado. Actualmente, Ramírez permanece recluido en la cárcel de máxima seguridad de La Tramacúa, un centro penitenciario conocido por su alta seguridad, desde donde continúa reflexionando sobre los hechos que cambiaron para siempre la vida de su familia y la comunidad de Chinchiná.

Este caso ha dejado una profunda herida en la región, recordando la importancia de la protección a menores y la necesidad de sistemas de apoyo efectivos para prevenir tragedias similares.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar