La angustia crece en Antioquia por el periodista desaparecido Mateo Pérez Rueda, de 25 años, quien no ha sido visto desde el pasado martes 5 de mayo en zona rural de Briceño. El joven comunicador, fundador del medio comunitario El Confidente en Yarumal, se desplazó a la zona para cubrir un consejo de seguridad, pero desde entonces no se tienen noticias acerca de su paradero.
El clamor del padre
“Quiero decirles a las autoridades que nos ayuden y que no nos dejen solos. Ya no sabemos qué hacer. Hemos tocado puertas en todas partes con los medios de comunicación, con Procuraduría y Defensoría del Pueblo; pero nadie nos da razón de nada”, expresó Carlos Enrique Pérez, padre del periodista, en un desgarrador llamado.
Último contacto con su hijo
El joven salió el lunes en la mañana desde su casa en Yarumal hacia Briceño, viajando en motocicleta. El papá contó lo último que le dijo: “Que tuviera mucho cuidado porque era una zona muy restringida. Él me dijo que, como iba a haber consejo de seguridad, iban a estar los gobernadores; entonces todo iba a estar militarizado”.
Zona de conflicto
Según las autoridades, el periodista estuvo durante el día en el casco urbano de Briceño y posteriormente se desplazó hacia la vereda Palmichal, zona donde se han presentado confrontaciones entre el Ejército y las disidencias del frente 36 de las Farc. El presunto responsable de la desaparición sería alias Chala, nuevo cabecilla experto en drones de las disidencias que delinquen en el norte de Antioquia. Las autoridades ofrecen hasta 300 millones de pesos de recompensa por información sobre su paradero.
Comunidad alerta sobre posible cuerpo
La comunidad de la vereda le alertó a la alcaldía sobre la presencia de un cuerpo que podría corresponder al del joven. Sin embargo, las autoridades no han podido confirmar esta información debido a que para el Ejército ha sido complicado ingresar al territorio. Pérez, quien estaba próximo a recibir su título como politólogo de la Universidad Nacional, sería la tercera persona desaparecida en menos de dos meses en el norte de Antioquia.
Rechazo y preocupación internacional
La Fundación para la Libertad de Prensa rechazó la desaparición. Por su parte, Reporteros sin Fronteras pidió que, en caso de que siga vivo, que las disidencias den pruebas. La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su preocupación: “Urge a las autoridades a investigar con debida diligencia este caso y realizar los esfuerzos necesarios para esclarecer los hechos”.



