Padre de mototaxista asesinado en Turbaco exige justicia: 'Mi hijo no merecía esa muerte'
El dolor de un padre se transforma en firmeza al exigir respuestas. Gustavo Adolfo Peña Castro, un joven de 23 años que trabajaba como mototaxista para mantener a su familia, fue asesinado a balazos el pasado viernes 27 de marzo en la vía Bonanza, en el municipio de Turbaco. Su padre, con el corazón destrozado pero la voz clara, asegura que su hijo era una víctima inocente atrapada en un ataque dirigido a otra persona.
Un servicio fatal que terminó en tragedia
Según el relato del padre, Gustavo Adolfo residía en Arjona, Bolívar, y ese día había comenzado a trabajar desde temprano en su motocicleta. "Un sujeto llegó y le pidió que le hiciera una carrera hasta Turbaco. Lo que me han contado es que los demás mototaxistas del lugar rechazaron a ese pasajero porque les daba miedo, ya que hacía pocas semanas sufrió un atentado, pero mi hijo sí aceptó, quizás porque no había hecho mucho dinero ese día", explicó el afligido progenitor.
El fatal desenlace ocurrió durante el trayecto, cuando dos sicarios en moto aparecieron y abrieron fuego contra la motocicleta. Gustavo Adolfo recibió múltiples impactos de bala y falleció en el acto al costado de la carretera. Su pasajero, presunto objetivo del ataque, logró escapar con una herida en una pierna, según testimonios recogidos por la familia.
Investigaciones policiales y ausencia de antecedentes
La Policía Metropolitana de Cartagena se hizo cargo del caso y confirmó que en el lugar del crimen se encontraron cinco proyectiles de arma de fuego. Las autoridades verificaron que Gustavo Adolfo no tenía anotaciones judiciales ni antecedentes penales, respaldando la versión familiar de que se trataba de un trabajador honrado.
"Yo le decía a mi hijo que estuviera pendiente a quien le hacía carreras, que no se fuera para sitios lejanos. Él conocía a ese pasajero, sabía que semanas atrás intentaron matarlo en Arjona, pero su error fue decidir prestarle el servicio, quizás por unos pesos", lamentó el padre entre lágrimas. Añadió que del pasajero solo sabe que llevaba aproximadamente seis meses viviendo en Arjona.
Un clamor por justicia que resuena en la comunidad
El padre del joven mototaxista hizo un llamado urgente a las autoridades para que investiguen a fondo y capturen a los responsables. "Mi hijo no merecía esa muerte porque él no estaba en cosas malas. Él pasaba trabajando como mototaxista y así era que se ganaba el dinero para ayudar en la casa y darle a su hijo de 4 años. Lo que pasó fue un acto injusto porque él estaba en el lugar y con la persona equivocada", afirmó con convicción.
Este caso ha conmocionado a las comunidades de Turbaco y Arjona, poniendo en evidencia los riesgos que enfrentan los trabajadores informales en medio de la violencia sicarial. La familia de Gustavo Adolfo espera que la justicia no solo castigue a los culpables, sino que también esclarezca por completo las circunstancias que llevaron a esta tragedia evitable.



