México despliega 10.000 militares tras muerte de 'El Mencho': temen guerra sucesoria en cartel Jalisco
México despliega 10.000 militares tras muerte de 'El Mencho'

México moviliza 10.000 efectivos militares tras abatimiento de Nemesio Oseguera 'El Mencho'

El gobierno mexicano desplegó este lunes aproximadamente 10.000 militares en el occidente del país para garantizar la seguridad tras la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', considerado el máximo capo del narcotráfico en México. El operativo militar que terminó con su vida dejó casi 60 fallecidos y desencadenó uno de los episodios de violencia más intensos de los últimos años en territorio mexicano.

Respuesta violenta del cartel y despliegue en Jalisco

Las autoridades concentraron el despliegue militar en el estado de Jalisco, donde fue abatido el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que bajo su mando se convirtió en uno de los grupos criminales más expansivos y violentos del país. Oseguera Cervantes, de 59 años, resultó herido durante el enfrentamiento con fuerzas federales en Tapalpa y falleció mientras era trasladado vía aérea a Ciudad de México.

La respuesta del cartel fue inmediata y violenta: bloqueo de rutas, quema de vehículos, ataques a gasolineras, negocios, bancos y enfrentamientos directos con autoridades en 20 estados mexicanos. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que al menos 27 agentes de seguridad, 30 criminales y una mujer civil perdieron la vida durante la operación y en los enfrentamientos posteriores.

Incertidumbre sobre sucesión y riesgo de fragmentación

La muerte de 'El Mencho' representa un golpe simbólico y operativo para el CJNG, pero abre un escenario de gran incertidumbre. Erick Ruiz, experto en Seguridad Nacional, advirtió al diario El Universal que, a diferencia de otros grupos criminales mexicanos como el entorno de la familia Guzmán en Sinaloa, Nemesio Oseguera 'no tiene un heredero claro'.

'No hay un liderazgo visible identificado', explicó Ruiz, lo que podría derivar en una fragmentación del grupo criminal. Para este analista, la consecuencia más lógica del abatimiento sería una reestructuración interna donde emergerían nuevos liderazgos regionales, lo que podría detonar disputas por el control territorial.

Víctor Sánchez, especialista en Seguridad Pública, matizó que no necesariamente el CJNG se fragmentará por completo. 'Es difícil que se parta el cartel', señaló al mismo medio mexicano. Lo que podría ocurrir es que algún liderazgo regional intente separarse, mientras la mayor parte de la estructura permanezca cohesionada bajo una nueva figura que surja en el corto plazo.

Advertencias sobre nueva ola de violencia

Ambos expertos coinciden en que el riesgo principal es que las disputas internas provoquen una nueva ola de violencia, no solo en Jalisco sino en otras entidades donde el CJNG mantiene presencia estratégica. La historia reciente del narcotráfico en México muestra que la captura o muerte de grandes capos suele ir seguida de reacomodos violentos, ajustes de cuentas y luchas por el control de rutas y territorios.

Ruiz subrayó que cualquier abatimiento o captura de alto perfil será visto con buenos ojos por Washington, en un contexto de presión creciente de Estados Unidos sobre los carteles mexicanos. Pero advierte que el impacto real debe medirse en el terreno.

'Se debe pensar en las personas', añadió Sánchez, quien insistió en que las autoridades necesitan una estrategia clara de contención para evitar que el golpe al liderazgo derive en más violencia contra la población civil.

Cooperación con EE.UU. y presión estadounidense

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este lunes en su rueda de prensa matutina que el operativo contra 'El Mencho', encabezado por fuerzas federales mexicanas, contó con el intercambio de información con Estados Unidos, pero bajo los principios de respeto a la soberanía y cooperación sin subordinación.

La Secretaría de la Defensa confirmó que la información clave provino de cooperación bilateral. Washington había ofrecido hasta 15 millones de dólares por datos que condujeran a su captura o condena y lo acusaba de encabezar un 'reinado de terror' marcado por el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.

La muerte del capo ocurre en un contexto de creciente presión estadounidense sobre los carteles mexicanos, a los que el año pasado designó como organizaciones terroristas. Por ahora, el gobierno mexicano sostiene que logró recuperar el control territorial en cuestión de horas gracias a la coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales.

En las calles de Guadalajara, capital de Jalisco y bastión histórico del cartel, la tensión era palpable. 'Está medio crítica la cosa, apenas abrieron unos negocios. Mis familiares hoy no salieron', dijo a la AFP Jorge Martínez, un jubilado de 70 años, reflejando el clima de incertidumbre que reina en la región.