Violento asesinato de mototaxista en Barranquilla: 14 disparos frente a iglesia San Roque
Mototaxista asesinado con 14 disparos en centro de Barranquilla

Ejecución violenta en pleno centro histórico de Barranquilla

La violencia criminal volvió a estallar en las calles de Barranquilla durante la tarde del pasado miércoles, cuando un mototaxista fue asesinado brutalmente con catorce disparos en el corazón del centro histórico de la ciudad. El hecho ocurrió específicamente en las inmediaciones de la calle 30 con carrera 38, justo frente a la emblemática iglesia San Roque, generando pánico entre comerciantes y transeúntes que presenciaron la escena.

Detalles del ataque criminal

Según testimonios de testigos presenciales, el ataque se produjo aproximadamente a las 4:30 de la tarde cuando la víctima, identificada como Donaldo Enrique Altamar Ayala de 35 años, circulaba en su motocicleta por una de las zonas más transitadas del centro. Dos hombres que viajaban en otra motocicleta lo interceptaron de manera violenta, momento en que el parrillero descendió del vehículo, desenfundó un arma de fuego y descargó catorce proyectiles contra el mototaxista, quien falleció instantáneamente en el lugar.

Los agresores huyeron rápidamente en una motocicleta con placa identificada como THC-75G, tomando dirección hacia el barrio Villanueva. La brutalidad del ataque, ejecutado a plena luz del día en una zona comercial de alta actividad, provocó que numerosos comercios bajaran inmediatamente sus rejas metálicas para resguardar a clientes y empleados.

Perfil de la víctima y contexto regional

Donaldo Altamar Ayala era originario del municipio de Sitionuevo en el departamento del Magdalena, pero residía desde hacía varios años en Sabanagrande, localidad donde ejercía regularmente como mototaxista. Compañeros de su gremio indicaron que el hombre solía trabajar en rutas intermunicipales y que no se le conocían amenazas previas, aunque las autoridades mantienen abiertas todas las líneas investigativas.

Este homicidio se produce en medio de una semana particularmente crítica para la seguridad en el departamento del Atlántico, donde según el Sistema Civil de Alertas Tempranas se han registrado al menos 25 homicidios durante los primeros ocho días del mes de febrero. De estos casos, siete ocurrieron específicamente en Barranquilla y nueve en el municipio vecino de Soledad.

Patrones criminales y tensiones territoriales

Lo más preocupante según los análisis de seguridad es que doce de esos veinticinco homicidios ocurrieron en apenas tres días, entre el viernes 6 y el domingo 8 de febrero. Esta escalada coincide con tensiones crecientes entre estructuras criminales que operan en la región, incluyendo grupos como Los Pepes y Los Costeños, que mantienen históricos enfrentamientos por el control territorial.

Organizaciones ciudadanas han advertido que Barranquilla enfrenta un riesgo inminente ante posibles retaliaciones y disputas por microtráfico y control extorsivo en barrios del centro y suroriente de la ciudad. Aunque la Policía Metropolitana de Barranquilla no se ha pronunciado oficialmente sobre los móviles específicos del crimen en San Roque, el patrón del ataque coincide con otros casos cometidos durante esta semana bajo dinámica de sicariato.

Historia de violencia en el sector San Roque

El sector donde ocurrió el crimen ha sido escenario frecuente de actividades delictivas debido a su localización estratégica en el corredor de la calle 30, donde confluyen comercio formal e informal, transporte público y alta movilidad peatonal. En los últimos meses, comerciantes del área han denunciado presiones constantes de grupos dedicados a la extorsión y al cobro de "vacunas", mientras que mototaxistas aseguran ser blanco recurrente de intimidaciones por parte de estructuras criminales que buscan controlar rutas de transporte.

Expertos en seguridad urbana afirman que la modalidad del ataque contra Altamar Ayala sugiere un hecho planeado y selectivo, características que apuntan a una ejecución con motivaciones específicas más que a un crimen oportunista. Los registros de los últimos días en el área metropolitana han mostrado homicidios en Soledad, Malambo y Barranquilla con características similares, varios de ellos asociados a disputas territoriales por microtráfico o rutas de extorsión según confirmaron autoridades en diferentes comunicados oficiales.

En este mismo período de análisis se documentaron casos con múltiples víctimas en zonas de Soledad y Malambo, evidenciando la actividad de bandas que buscan retomar control o ajustar cuentas en territorios disputados. La situación mantiene en alerta a las fuerzas de seguridad mientras la comunidad del centro histórico de Barranquilla enfrenta las consecuencias de esta nueva ola de violencia.