Masacre en zona rural de Cimitarra deja cuatro víctimas mortales
Un doble ataque armado en las veredas San Juan de la Carrilera y Traviata, ubicadas en la zona rural del municipio de Cimitarra, departamento de Santander, ha conmocionado a la región del Magdalena Medio. Los hechos violentos ocurrieron entre la noche del sábado 14 y la madrugada del domingo 15 de marzo, dejando un saldo trágico de cuatro personas asesinadas con arma de fuego.
Detalles de los ataques coordinados
Según información oficial proporcionada por la Policía de Santander, el primer episodio de violencia se registró aproximadamente a las 11:30 p.m. del sábado en la vereda San Juan de la Carrilera. Hombres fuertemente armados irrumpieron en el sector rural y abrieron fuego contra un grupo de personas, resultando en la muerte de dos hombres y una mujer. Estas víctimas se encontraban en el lugar cuando fueron sorprendidas por los atacantes.
Posteriormente, cerca de la 1:30 a.m. del domingo, se produjo un segundo ataque en la vereda Traviata, ubicada a aproximadamente una hora y media del corregimiento de Puerto Araujo. En este caso, los agresores llegaron directamente a una vivienda donde asesinaron a otra mujer, completando así el cuadro de cuatro víctimas fatales en menos de tres horas.
Hipótesis principal: disputa por control del narcotráfico
El coronel Néstor Arévalo Montenegro, comandante del Departamento de Policía Santander, ha señalado que la línea investigativa principal apunta hacia una confrontación entre estructuras criminales que compiten por el control del tráfico de estupefacientes en la estratégica región del Magdalena Medio. Según las declaraciones del oficial, las víctimas del primer ataque "estaban dinamizando el tráfico de estupefacientes en la zona", lo que sugiere su participación activa en actividades ilícitas.
Las investigaciones preliminares indican que las cuatro personas asesinadas estarían vinculadas a la banda criminal conocida como 'Los de Yorman', organización que opera principalmente en el corregimiento de Puerto Olaya. El coronel Arévalo explicó que "al parecer, todos ellos están relacionados con la banda Los de 'Yorman' de Puerto Olaya y habrían sido asesinados por otro grupo delincuencial proveniente de Puerto Berrío, Antioquia".
Perfil de una de las víctimas
Uno de los casos que ha llamado particularmente la atención es el de la mujer asesinada en la vereda Traviata, conocida con el alias de 'La Pioja'. Esta persona tenía antecedentes penales, ya que había sido capturada por las autoridades el pasado 28 de enero durante un operativo realizado en zona rural de Cimitarra. Sin embargo, posteriormente recuperó su libertad por decisión judicial, un hecho que ahora adquiere relevancia en el contexto de la masacre.
En el mismo procedimiento de enero también fue detenido alias 'Búcaro', quien figuraba en el cartel de los más buscados de Santander y era considerado un objetivo de alto valor para la Policía. Ambos individuos harían parte del grupo delincuencial 'Los de Olaya', organización criminal cuyo cabecilla es Brayan Yorman Gómez, quien permanece en prisión desde noviembre de 2022.
Respuesta institucional y avances investigativos
Inmediatamente después de los hechos, unidades especializadas de la Policía y del CTI de la Fiscalía se desplazaron hasta las veredas afectadas para realizar los actos urgentes correspondientes. Los equipos forenses y de investigación han estado trabajando en la recolección de evidencias balísticas y otros elementos que puedan contribuir a esclarecer completamente lo sucedido.
Las autoridades han enfatizado que avanzan en las investigaciones para identificar plenamente a las víctimas y establecer responsabilidades penales dentro de esta nueva escalada de violencia que afecta al Magdalena Medio santandereano. La región, históricamente vulnerable a la presencia de grupos armados y actividades ilícitas, enfrenta nuevamente los efectos de las disputas territoriales entre organizaciones criminales.
Este lamentable episodio representa un desafío adicional para las fuerzas de seguridad en su lucha contra el narcotráfico y la violencia asociada en el departamento de Santander, particularmente en zonas rurales donde la presencia estatal enfrenta limitaciones logísticas y operativas.
