Lo que debía ser un momento de alegría y celebración terminó en un gran disgusto para un coleccionista del álbum del Mundial 2026. A través de un video que ya acumula cientos de reproducciones en TikTok, se observa cómo una madre, en su afán por descubrir el contenido de un sobre Panini, destrozó las láminas que tanto esperaba su hijo.
El momento del accidente
En las imágenes difundidas por el joven argentino, identificado en TikTok como Maxi, se aprecia el instante exacto en que él le entrega el paquete a la mujer mientras le comenta los nombres de los jugadores que espera obtener. “¿Qué onda, gente? Mi mamá me quiere abrir un pack del Mundial, así que bueno, van a ver qué le sale”, se escucha decir al fanático, quien segundos después manifestó su deseo de encontrar la ‘mona’ de Lionel Messi.
Al mismo tiempo, se observa la manera en que la mujer tomó el sobre y, en lugar de empezar a romperlo desde la parte de arriba, cortó el papel a la mitad con sus dos manos. Cuando el empaque finalmente cedió, Maxi volteó a ver a su madre y se percató de la tragedia: todas las láminas de los jugadores estaban completamente destruidas y sin forma de salvarlas.
La figurita de Messi, partida por la mitad
Sin embargo, la grabación se volvió más tensionante cuando, entre los pedazos de papel, identificó el rostro del astro argentino dividido exactamente por la mitad. El joven, que no pudo ocultar su asombro, mostró ante la cámara cómo la figura más codiciada por los fanáticos quedó arruinada. La escena provocó una mezcla de risas y lamentos entre los usuarios de redes sociales.
Reacciones en redes sociales
Tras la viralización del video, los comentarios no se hicieron esperar. “Vienen cinco figuritas nada más”, bromeó un internauta en TikTok, destacando que el joven no podía enojarse con su madre, ya que ella solo intentaba compartir la pasión por el fútbol. Otros usuarios aseguraron que la culpa era de Maxi por no mostrarle a la mujer cómo hacerlo ni estar pendiente de la manera en que abrió el empaque.
El insólito accidente sirvió como un recordatorio para todos los coleccionistas de que el entusiasmo por el Mundial 2026 debe ir acompañado de mucha paciencia y cuidado al momento de manipular los sobres. La historia, aunque desafortunada, se ha convertido en un ejemplo de cómo las buenas intenciones pueden terminar en un desastre viral.



