Madre de Gustavo Aponte pide fortaleza a su hijo asesinado: 'El teléfono no sonó'
Madre de Aponte pide fortaleza tras asesinato de su hijo

Madre de Gustavo Aponte pide fortaleza a su hijo asesinado: 'El teléfono no sonó'

Juanita Fonnegra, madre del empresario Gustavo Aponte, asesinado recientemente en Bogotá, hizo un conmovedor llamado a su hijo pidiéndole que le envíe fortaleza desde el cielo para superar el dolor que embarga a la familia. El crimen ocurrió cuando Aponte salía de su gimnasio en la calle 85 con carrera 7, atacado por un sicario vestido de traje y corbata.

Detalle conmovedor antes del crimen

En declaraciones a los medios tras una eucaristía en homenaje a su hijo y su escolta, Luis Gútierrez, celebrada este jueves en Usaquén, Juanita Fonnegra reveló un momento angustiante que vivió horas antes del asesinato. "Esta mañana me levanté y la primera llamada era la de él, pero el teléfono no sonó", narró con voz entrecortada. La madre agregó: "Le pedí a Gustavo Andrés que nos dé fortaleza", mostrando la profunda conexión que mantiene con su hijo fallecido.

Familia pide cambios en el país

El padre de Aponte también se dirigió al país con un mensaje cargado de dolor y exigencia. "Estoy muy golpeado, pero el país tiene que cambiar porque mi hijo, como tantas personas, era un hombre bueno dedicado a la Virgen, a sus amigos y a su familia", expresó. Con desesperación preguntó: "¿Por qué me lo mataron? No podemos seguir así. No hagan más daño en este país. Ustedes lo saben, hay que cambiar esto".

Juanita Fonnegra agradeció el apoyo recibido: "Gracias a todos, familiares, amigos, las redes que no dejan de hablar de lo lindo que era mi hijo Gustavo Andrés, por todas las palabras de afecto y de amor porque era un hombre bueno".

Contexto del crimen

Gustavo Aponte era conocido como un empresario exitoso, padre de familia y devoto de la Virgen de Fátima. Su amigo Felipe Arias había revelado previamente que el empresario enfrentaba amenazas antes de su asesinato, lo que añade un matiz preocupante al caso. El crimen ocurrió en una zona céntrica de Bogotá, generando alarma por la audacia del atacante.

La eucaristía en Usaquén reunió a familiares, amigos y conocidos que recordaron la vida de Aponte y su escolta, en un acto que combinó el duelo privado con un llamado público a la reflexión sobre la violencia en Colombia.