Legado empresarial de Gustavo Aponte: el imperio arrocero y plástico que dejó tras sicariato en Bogotá
Legado empresarial de Gustavo Aponte tras sicariato en Bogotá

El imperio empresarial que dejó Gustavo Andrés Aponte tras ataque sicarial en Bogotá

La tarde del miércoles 11 de febrero de 2026, el exclusivo sector de La Cabrera en el norte de Bogotá fue escenario de un violento ataque sicarial que conmocionó a la capital colombiana. Las víctimas fatales fueron Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, un empresario de 46 años, y su escolta, el intendente retirado Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, quienes fueron acribillados a balazos frente al gimnasio Bodytech en la calle 85 con carrera Séptima.

Las cámaras de seguridad captaron el momento preciso del crimen: un sicario vestido con traje y corbata, camuflado entre el flujo peatonal, esperó al menos 15 minutos antes de abrir fuego contra las víctimas, para luego huir en una motocicleta. El general Giovanni Cristancho de la Policía Metropolitana confirmó que se trató de un sicariato selectivo y organizado, evidenciando la planeación meticulosa del ataque.

El legado arrocero de tres generaciones

Gustavo Andrés Aponte Fonnegra representaba la tercera generación de una familia dedicada al sector arrocero desde la década de 1980, cuando el Grupo Aponte impulsó el molino Sonora, fortaleciendo la cadena productiva del grano con énfasis en calidad y nutrición. Bajo su liderazgo, Arroz Sonora se consolidó como una de las arroceras más potentes del país, adquiriendo cerca de 298.712 toneladas de arroz paddy en la última cuota de fomento, solo por detrás de gigantes como Diana y Roa Florhuila.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Sus operaciones se extendían principalmente por Tolima y Casanare, regiones consideradas clave para la producción nacional de arroz. La familia había adquirido Arroz Sonora en 1993, marcando el inicio de una era de crecimiento que posicionó a la marca como sinónimo de arroz premium en supermercados y mesas colombianas.

Un portafolio empresarial diversificado

Más allá del sector arrocero, Aponte dejó un legado empresarial variado y rentable que incluía:

  • Participación accionaria en empresas plásticas: Poseía 146 acciones en Inversiones Aga S.A. e Incoltapas S.A., ambas vinculadas a la producción de artículos plásticos y metálicos.
  • Inversiones en empaques flexibles: Era accionista de Flexo Spring S.A.S. con una participación del 1.62%, compañía especializada en empaques flexibles y tapas para alimentos y bebidas, con contratos clave para multinacionales.
  • Gerencia en empresa plástica: Se desempeñaba como gerente general de Empresa Colombiana de Soplado e Inyección, Ecsi S.A.S., firma dedicada a la fabricación de artículos plásticos mediante procesos de soplado e inyección.
  • Fincas ganaderas en el Meta: Heredó de su padre Gustavo Adolfo Aponte dos fincas ganaderas: La Angostura y La Alcancía, esta última destacada en giras técnicas de Fedegán en 2022.

Compromiso social y reacciones

El empresario no solo destacaba por su visión comercial, sino también por su compromiso social. Aponte apoyaba a menores en situación de vulnerabilidad en el sector de Patio Bonito, en el sur de Bogotá, a través de una fundación, y realizaba actividades comunitarias junto a una parroquia del norte de la capital.

Tras el asesinato, el gremio de arroceros emitió un fuerte pronunciamiento, mientras que familiares de las víctimas exigieron justicia. Emma Rozo, esposa del escolta asesinado, declaró emocionada: "Quedan unos niños sin papá. No es justo. Investiguen", reflejando el dolor que dejó este violento episodio.

La muerte de Gustavo Andrés Aponte no solo representa una pérdida humana, sino también un vacío en el sector empresarial colombiano, particularmente en las industrias arrocera y plástica donde dejó una marca indeleble tras décadas de trabajo y crecimiento familiar.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar