El grave caso del joven Juan Felipe Palacio Vélez, quien falleció a causa de una sepsis tras realizarse un tatuaje durante los tres días de la feria Expotatuaje en Medellín, continúa generando reacciones. Esta vez, los organizadores del evento, que por 16 años se ha realizado en la ciudad, se pronunciaron al respecto.
Comunicado de los organizadores
Lo primero que indicaron, a través de un comunicado, es que el joven de 26 años fue asistido de manera exclusiva por uno de los expositores durante las tres sesiones (una cada día) en las que se realizaba la figura de un mago. A la par, señalaron que están prestos a colaborar con las autoridades “en lo que estimen pertinente para esclarecer el fatídico hecho que involucra a uno de nuestros aficionados”.
Defensa de los protocolos
En cuanto al punto que más ha generado cuestionamientos, tanto por parte de la familia de Vélez como de su defensa legal, los organizadores de la feria defendieron que siempre han cumplido “los requisitos solicitados por las autoridades de salud encargadas de estas actividades, además del seguimiento a los protocolos internos exigidos a todos los expositores y participantes”.
Declaraciones de la Secretaría de Salud
Sobre los protocolos, la secretaria de Salud de la ciudad, Natalia López Delgado, explicó que antes de cada evento de ciudad diferentes dependencias de la Alcaldía hacen requerimientos a los organizadores de ferias como esta, sobre quienes recae la responsabilidad de lo que ocurra allí, además del cumplimiento de las normas. “Se requirió a los organizadores del evento para que cumplieran con todas las medidas de bioseguridad, el uso de todos los elementos de protección como guantes, tapabocas, así como la disposición adecuada de residuos. Incluso, tenemos las actas en las cuales se dieron todas las indicaciones. Lamentamos el hecho y continúan las investigaciones para esclarecer la causa fundamental del fallecimiento”, dijo la funcionaria.
Testimonio de la madre
Según el testimonio de la madre de la víctima, la fiscal Alexandra Vélez, la grave infección que sufrió el joven, que también era apasionado por las motos, le causó sepsis que a su vez provocó un paro cardíaco, motivo por el que incluso tuvo que ser reanimado por parte del personal del 123 durante unos 40 minutos. Luego fue atendido en el Hospital General de Medellín, donde fue diagnosticado con muerte cerebral y posteriormente falleció el pasado miércoles.



