El alarmante panorama de los procedimientos estéticos clandestinos en Colombia ha vuelto a encender los debates tras la reciente tragedia de Yulixa Toloza, un caso que dejó en evidencia los peligros latentes de someterse a cirugías en lugares no autorizados. En este alarmante marco, una nueva denuncia estremece a la ciudad de Ibagué: Una joven de 23 años terminó hospitalizada en estado crítico tras practicarse una lipotransferencia.
Detalles del caso
Los hechos ocurrieron en un establecimiento conocido como ‘Piel Canela’, un presunto centro estético que no contaba con el aval legal para realizar intervenciones invasivas. Desde una camilla en la clínica Keralty, donde permanece bajo estricta observación médica tras presentar graves complicaciones días después de la intervención realizada el pasado 12 de mayo, la paciente decidió romper el silencio. A través de una transmisión en vivo en TikTok, la mujer desmintió de manera tajante a quienes han intentado minimizar su situación en redes sociales. “Otras personas han manifestado que lo que estoy pasando no es nada grave o algo supernormal. Quiero desmentir eso, porque nadie está en mi posición, nadie sabe lo que yo estoy viviendo y lo difícil que es pasar por esto”, expresó con evidente afectación.
Irregularidades del centro
En su crudo testimonio, la afectada expuso las irregularidades del lugar y la informalidad con la que operaban. “El centro estético se llama Piel Canela, o así figura, porque ese no es el nombre real de ese centro estético”, denunció, confirmando además que las agresiones físicas denunciadas previamente por su familia fueron reales: “Es mi papá el que sale en los videos y el que fue agredido por el personal de allá”.
Responsabilidad y autoestima
La joven asumió la responsabilidad de no haber investigado el sitio adecuadamente, revelando que el procedimiento se dio en la total clandestinidad. “Decidí realizarme el procedimiento sin ningún tipo de firma de consentimiento ni demás. Un procedimiento totalmente invasivo. Es una lipo, como llamamos coloquialmente, de garaje”, manifestó. Asimismo, abrió su corazón al explicar que accedió a la intervención presionada por problemas de autoestima. “Accedí a este procedimiento porque me sentía mal, porque quise mejorar, porque quise elevar mi autoestima, y la realidad es que todo esto me tiene más grave de salud, me tiene mal físicamente”, señaló.
Mensaje a la comunidad
Entre lágrimas, la paciente envió un desgarrador mensaje a todas las mujeres para que no arriesguen su integridad por vanidad o por economizar dinero en lugares clandestinos. “Si van a hacer algo, hagan las cosas bien, averigüen muy bien dónde se van a meter, porque no saben lo que les va a pasar. Ojalá la gente entendiera que no solo es lo estético. Se trata de mi vida”, advirtió, recordando el motor que hoy la aferra a su recuperación: “Los que saben, yo soy mamá. Yo tengo una hija de 9 meses”.
Intervención de las autoridades
Ante la gravedad de los hechos, la Secretaría de Salud de Ibagué intervino el establecimiento e inició las actuaciones administrativas correspondientes para establecer responsabilidades, reiterando con firmeza que este tipo de salas de belleza o centros estéticos tienen estrictamente prohibido realizar cirugías o cualquier procedimiento médico invasivo.



