El asesinato de civiles por parte de miembros del Ejército, presentados como guerrilleros muertos en combate, constituye uno de los crímenes más atroces que han afectado a las instituciones colombianas durante el prolongado conflicto armado. Hasta ahora, la cifra conocida de víctimas bajo esta modalidad era de 6.402, un número que la izquierda utilizó como bandera política contra el expresidente Álvaro Uribe y su política de seguridad democrática, debido al aumento exponencial de esta práctica entre 2001 y 2008.
Nuevos hallazgos de la JEP
Esta semana, la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) ajustó drásticamente al alza esa cifra y amplió el período de estudio, identificando 1.400 homicidios adicionales cometidos por miembros de la Fuerza Pública bajo la modalidad de falsos positivos. Según las bases de datos de la JEP, fueron 7.837 personas asesinadas entre 1990 y 2016, es decir, doce años antes del inicio del gobierno de Uribe y seis años después de su finalización.
Repercusiones políticas
El tema se convirtió nuevamente en combustible político a un mes de las elecciones presidenciales, luego de que la candidata Paloma Valencia anunciara el sábado pasado en Santa Rosa de Osos que le había ofrecido al expresidente Álvaro Uribe ser su ministro de Defensa, en caso de ganar la Presidencia.
La primera reacción en contra de esa posibilidad provino de su propia fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, quien argumentó que el país no quiere regresar al pasado, aunque matizó que respeta el anuncio y lo atribuyó probablemente a un gesto de campaña.
Posteriormente, el candidato presidencial de izquierda, Iván Cepeda, aprovechó la cifra de la JEP y su animadversión contra Uribe para arremeter contra Valencia, afirmando: “7.837 falsos positivos. ¿Y cuándo será juzgado por crímenes contra la humanidad Álvaro Uribe Vélez, candidato a ministro de Defensa?”.
Respuesta de Paloma Valencia
Paloma Valencia respondió tanto a Cepeda como a Oviedo. A Cepeda le dijo que sería indigno para ser presidente, achacándole la responsabilidad política de la arremetida terrorista de las disidencias en el suroccidente del país por haber impulsado la “Paz Total”. Sin mencionar a Oviedo, Valencia afirmó que, si es elegida, ella será la presidenta y tomará las decisiones sobre los nombramientos ministeriales, defendiendo el ofrecimiento del Ministerio de Defensa a Uribe, aunque señaló que en su gabinete también habría ministros de centro.
Ante un hecho tan doloroso como los falsos positivos, los colombianos deberían dejar de politizar este crimen aberrante e indignante, y unir esfuerzos para conocer la verdad y llevar ante la justicia a los máximos responsables.



