La Fiscalía General de la Nación documentó un patrón delictivo impuesto por un grupo delincuencial autodenominado ‘La Familia P’ para amedrentar a la población, confrontar a otras organizaciones ilegales y apoderarse de las rentas ilícitas, como la venta de estupefacientes al menudeo en Cúcuta (Norte de Santander) y su área metropolitana.
Ataques armados y víctimas
Para cumplir ese propósito criminal, Evert Carreño Corredor, alias Porras o El Viejo, señalado cabecilla de ‘La Familia P’, habría promovido ataques armados en las comunas 6, 7 y 8 de la ciudad, que dejaron 178 personas muertas y 35 heridas entre 2015 y 2024.
Coordinación delictiva e instrumentalización de menores
De acuerdo con los elementos materiales probatorios recaudados por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), este hombre presuntamente entregó instrucciones, coordinó la ejecución de las acciones delictivas, definió los diferentes roles que deberían cumplir los integrantes de su estructura y dispuso la instrumentalización de menores de edad, a través de aplicaciones de mensajería instantánea.
Delitos imputados
En ese sentido, una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Norte de Santander le imputó los delitos de concierto para delinquir agravado; homicidio agravado; tentativa de homicidio; uso de menores de edad para la comisión de delitos; fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones; fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos; y hurto calificado y agravado en grado de tentativa.
Reacción del procesado
El procesado no aceptó los cargos y deberá seguir privado de la libertad, en el entendido de que cumple medida de aseguramiento en centro carcelario por otros eventos delictivos en los que estaría involucrado.



