Un acto de violencia dejó en estado crítico a José Albeiro Rodríguez, un hombre de 31 años que intervino para defender a una mujer que estaba siendo agredida en un bar del sur de Bogotá. La agresión ocurrió alrededor de las 2:00 a.m. del sábado 18 de abril en el sector Brasilia, localidad de Bosa.
Detalles de la agresión
Según Mayuri Torres, suegra de la víctima, Rodríguez se encontraba en el bar cuando se desató una pelea. Al ver que una mujer era agredida, se interpuso para protegerla. "Él estaba defendiendo a una muchacha y cuando estaba dándole puños al muchacho, vino un tipo y le dio con una silla de madera en la cabeza", relató Torres.
El agresor principal atacó a Rodríguez en dos ocasiones, dejándolo inconsciente de inmediato. "Cuando dio el golpe, él cayó al piso y estando en el suelo le dio otra vez con la silla en la cabeza", agregó. Posteriormente, otras personas le propinaron patadas.
Estado de salud crítico
Rodríguez fue trasladado por la Policía al Hospital de Bosa y, debido a la gravedad de sus lesiones, lo remitieron al Hospital de Kennedy, donde permanece en la unidad de cuidados intensivos (UCI). El último reporte médico indica que presenta fractura de cráneo, inflamación cerebral severa, una infección cerebral y se encuentra bajo sedación profunda para evitar muerte cerebral. Torres señaló que el médico no ha dado pronósticos alentadores.
Investigación en curso
Las autoridades buscan al agresor, quien vestía una chaqueta naranja o roja y una gorra blanca, según imágenes de cámaras de seguridad del sector. Tras la agresión, huyó del bar con cuatro personas. Torres cuestionó la versión de los tres amigos que acompañaban a la víctima, quienes no resultaron heridos y presentaron relatos que considera contradictorios. "Dicen que el uno se fue a comprar un cigarrillo y que el otro no se dio cuenta. No nos dicen las cosas bien como pasaron", expresó. Ninguno de ellos alertó a la familia inmediatamente después del ataque.
El bar cuenta con cámaras de seguridad, pero según la suegra, el propietario afirmó que no estaban grabando porque no tenían memoria. Además, el personal indicó que los agresores no eran conocidos en el lugar, por lo que se cree que era la primera vez que iban.



