Extorsionista intenta disparar a tendero en Barranquilla: el arma falla en momento crítico
Un video de cámara de seguridad capturó un intento de ataque extorsivo en el barrio Galán, ubicado en el suroriente de Barranquilla, que generó indignación en redes sociales pese a no haber dejado víctimas. El incidente ocurrió la noche del lunes 9 de marzo en la tienda Donde Kike, situada en la calle 34C con carrera 3 esquina.
El ataque fallido captado en video
En las imágenes se observa a dos hombres que llegan en motocicleta. El parrillero desciende del vehículo, coloca un panfleto sobre la repisa del negocio y, sosteniendo un arma de fuego, apunta directamente contra el tendero. Sin embargo, el disparo no se ejecuta porque el arma aparentemente se encasquilló, lo que obligó al agresor y a su acompañante a huir inmediatamente del lugar.
El hecho no dejó heridos, pero incrementó la preocupación en un sector donde la presión extorsiva ha sido reiterada. La metodología coincide con esquemas detectados por las autoridades en varios operativos recientes: desplazarse en moto, dejar panfletos intimidatorios, utilizar armas para amenazar y retirarse rápidamente, con el objetivo de reforzar la exigencia económica al comercio local.
Barranquilla: segunda ciudad en extorsiones
Aunque se trata de un solo establecimiento, este caso ocurre en un contexto alarmante. De acuerdo con el Gaula Militar Caribe, Barranquilla es actualmente la segunda ciudad del país con más registros de extorsión, solo superada por Bogotá, y concentra varios de los focos de riesgo identificados en campañas institucionales.
En paralelo, la Policía Nacional y el Gaula han desplegado operaciones que confirman la presencia de estructuras dedicadas a este delito:
- El 13 de febrero se reportó la captura de 14 personas y dos menores en Barranquilla y su área metropolitana
- Se incautaron armas, panfletos y dinero atribuido a cobros ilegales
- El operativo golpeó la capacidad operativa de grupos como 'Los Pepes' y 'Los Costeños'
- Tres semanas después, otro operativo permitió la captura de 18 presuntos extorsionistas
Estas redes presionaban a comerciantes de Barranquilla, Soledad y Malambo, reforzando la evidencia de que existe una disputa activa por el control territorial y económico de estas rentas ilegales.
Un contexto de violencia creciente
El ataque fallido en Galán se suma a un mes con indicadores críticos de violencia. Según reportes policiales, el Atlántico cerró febrero de 2026 con 91 muertes violentas, de las cuales 44 ocurrieron en Barranquilla. La mayoría de los homicidios fueron cometidos con arma de fuego y vinculados a disputas entre estructuras delincuenciales.
Durante los cuatro días de Carnaval, al menos 18 homicidios fueron registrados en jurisdicción de la Policía Metropolitana, incluidos tres en una masacre en el barrio Las Américas. Las autoridades atribuyen estos hechos principalmente a acciones de sicariato relacionadas con conflictos entre organizaciones criminales activas en la capital.
El comandante de la Policía Metropolitana indicó que el 55% de las víctimas de homicidio en febrero tenían anotaciones judiciales, mientras que el 64% mantenía algún grado de relación con estructuras delincuenciales, lo que refuerza la hipótesis de confrontaciones por control de economías ilegales, entre ellas la extorsión.
Una mutación criminal preocupante
Desde el ámbito académico, el Observatorio de Seguridad de Uninorte advirtió que la región atraviesa una "mutación" en su dinámica criminal, donde disputas entre grupos tradicionales se combinan con la entrada de nuevos actores que han reactivado el sicariato y la presión sobre las rentas ilícitas.
En ese panorama, el caso de Galán forma parte de una secuencia de hechos donde tenderos, transportadores y pequeños negocios denuncian:
- Visitas presenciales de extorsionistas
- Llamadas intimidatorias
- Cobros periódicos forzados
- Amenazas directas mediante panfletos
Los operativos del Gaula han mostrado la presencia de panfletos, teléfonos, motocicletas y armas incautadas, elementos asociados a la logística habitual de estas redes criminales.
Pese a todas las capturas realizadas, las redes extorsivas no se debilitan significativamente. En complicidad con las flaquezas del sistema penitenciario nacional, muchas de las aprehensiones no se materializan en judicializaciones efectivas, permitiendo que el ciclo de violencia y extorsión continúe afectando a los comerciantes y residentes de Barranquilla y su área metropolitana.
