El reciente brote de hantavirus detectado en un crucero y vinculado a la cepa de los Andes ha generado inquietud a nivel mundial. No obstante, el doctor Daniel López Acuña, reconocido médico especialista en salud pública con más de tres décadas de experiencia en la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha instado a la población a mantener la calma. Durante una entrevista con Mañanas Blu, el experto explicó que, aunque la tasa de letalidad del virus es alarmante, sus características biológicas impiden que se convierta en una emergencia sanitaria similar a la provocada por el SARS-CoV-2.
Diferencias clave en la transmisión del hantavirus
Uno de los aspectos fundamentales para evitar el pánico colectivo es comprender cómo se propaga esta enfermedad. López Acuña subrayó que “este no es un problema que nos lleve a una nueva pandemia”, ya que el hantavirus no se transmite por aerosoles como el COVID-19. “Se transmite por contacto estrecho entre personas… contacto con el sudor, la saliva, fluidos corporales o gotículas durante un período prolongado de convivencia cercana”, detalló.
Esta diferencia es crucial, pues el virus no permanece suspendido en el aire en espacios cerrados o mal ventilados. Aunque el contagio es posible, la transmisibilidad del hantavirus es “al menos 20 veces menor que la del COVID”. Sin embargo, el riesgo real radica en su gravedad clínica: “es muy letal, puede causar entre un 30 y un 40 por ciento de muertes entre las personas infectadas”, advirtió el especialista.
Protocolo de evacuación y cuarentena de 42 días
En cuanto al operativo realizado en las Islas Canarias para desalojar el crucero afectado, López Acuña calificó el dispositivo como “inédito y realmente impecable”, destacando la coordinación entre la OMS, la Unión Europea y el Gobierno de España. A pesar de la eficiencia en el traslado de los pasajeros a sus países de origen, el experto señaló que el mayor desafío actual es el cumplimiento de una cuarentena estricta.
Debido a que el período de incubación del hantavirus es inusualmente largo, “hay que establecer cuarentenas de 42 días”. Esta medida es esencial para monitorear a los pasajeros que hoy no presentan síntomas pero que podrían desarrollar la enfermedad en las próximas seis semanas, como ya ha ocurrido con personas evacuadas hacia Estados Unidos y Francia. “Esa cuarentena es muy importante para que además estén en lugares donde se les pueda atender… y para que no pongan en riesgo a sus familiares”, explicó López Acuña.
El doctor concluyó que, si bien la situación es seria y requiere vigilancia, no hay motivo para el pánico generalizado, siempre que se sigan los protocolos establecidos y se mantenga la calma.



