Supuesta red de estafa bajo fachada de 'coach' de vida afecta a más de 20 víctimas en Bogotá
Una investigación periodística ha revelado la existencia de una presunta red de estafa que operaría en Bogotá bajo la fachada de asesorías espirituales y proyectos de inversión, afectando a más de veinte personas que habrían perdido sus ahorros tras confiar en hombres que se presentaban como coach de vida e inversionistas.
El modus operandi de los presuntos estafadores
Según testimonios recogidos por el medio Bajo Sospecha, los implicados Moisés Furman y Junior Bejarano habrían desarrollado un esquema sistemático para apropiarse del dinero de sus víctimas. Inicialmente, Furman se ganaba la confianza de las personas a través de cursos y acompañamientos personales, presentándose como una figura de apoyo espiritual y emocional.
Posteriormente, introducía a Junior Bejarano como un inversionista experto en trading que prometía altos rendimientos económicos. Una vez establecida la confianza, las víctimas transferían importantes sumas de dinero con la expectativa de obtener ganancias significativas.
Testimonios de las víctimas: pérdida de ahorros de toda una vida
Juan Franco, una de las víctimas que compartió su testimonio, relató cómo él y su esposa invirtieron aproximadamente 500 millones de pesos tras recibir la recomendación directa de Furman. "Nosotros confiamos en ese hombre porque Moisés, que se había convertido en un amigo, casi como un padre, nos lo recomendó", afirmó Franco al podcast Bajo Sospecha.
"Le dimos los ahorros de toda una vida, nuestro patrimonio completo", añadió con evidente angustia. Según su relato, durante los primeros meses recibieron supuestas utilidades que mantuvieron su confianza, pero posteriormente los pagos se detuvieron por completo.
La confesión y el descubrimiento de más afectados
Al enfrentar a Bejarano sobre la falta de pagos, este habría confesado que había utilizado el dinero sin autorización para comprar lotes e invertir en un proyecto personal, violando así el contrato firmado con las víctimas. "Cuando dejó de darnos los rendimientos nos preocupamos, pero nos daba excusas constantes", explicó Franco.
Tras hacer pública su situación, otras personas contactaron a los denunciantes, revelando que existirían al menos 20 afectados adicionales, incluyendo adultos mayores que habrían perdido todos sus ahorros. Los testimonios coinciden en describir un patrón repetitivo: primero se genera cercanía emocional a través de discursos motivacionales, luego se ofrecen inversiones con promesas de rentabilidad excepcional.
La participación de familiares y el enriquecimiento sospechoso
Los denunciantes aseguran que familiares de Junior Bejarano habrían prestado sus nombres y cuentas bancarias para recibir el dinero de las víctimas. Además, sostienen que algunos de estos familiares habrían adquirido recientemente vehículos de alta gama y locales comerciales, lo que consideran incompatible con su capacidad económica previa.
"La mamá es la que más lo defiende. Sus hermanos y su papá también se prestan para recibir el dinero de las víctimas", señaló Juan Franco. "De un momento a otro tienen camionetas y carros de lujo cuando no tendrían la capacidad económica para adquirirlos normalmente".
Denuncias existentes y llamado a las autoridades
Contra Junior Bejarano ya existirían varias denuncias por estafa, aunque no todas las víctimas han iniciado acciones legales formales. Algunas aún mantienen la esperanza de recuperar su dinero mediante acuerdos informales, mientras otras exigen una intervención más contundente de las autoridades.
"Queremos que la gente no siga cayendo en esta estafa y que las autoridades hagan justicia", expresó Franco. "Este hombre lleva más de ocho años estafando y robando. Se aprovechan de la gente que quiere salir adelante, que busca mejorar su situación económica".
Recomendaciones de seguridad financiera
Las víctimas y expertos consultados recomiendan extrema precaución frente a ofertas de inversión que prometen altos rendimientos sin respaldo verificable. Subrayan la importancia de investigar minuciosamente a quienes ofrecen servicios financieros y verificar sus credenciales ante entidades reguladoras.
Este caso destaca cómo delincuentes pueden aprovechar la vulnerabilidad emocional y las aspiraciones de progreso económico para cometer fraudes sofisticados. La investigación completa será publicada próximamente por Bajo Sospecha, donde se espera revelar más detalles sobre esta presunta red de estafa en la capital colombiana.
