Empresario asesinado en Bogotá había ejercido como ministro de Comunión horas antes del ataque
Gustavo Andrés Aponte, el empresario asesinado en el norte de Bogotá, había cumplido por primera vez con su rol como ministro extraordinario de la Comunión en la misa de las 6:30 de la mañana, justo horas antes de ser víctima del ataque sicarial que conmocionó a la ciudad. Según monseñor Rafael Cotrino, vicario general de la Arquidiócesis de Bogotá y amigo cercano de Aponte desde su infancia, el empresario se había preparado durante mucho tiempo para este ministerio religioso.
Un hombre querido en la comunidad parroquial
Monseñor Cotrino, quien se enteró del crimen a través de un párroco amigo, describió a Aponte como "un hombre bueno, un hombre creyente, un hombre practicante" que lograba combinar exitosamente sus actividades empresariales, deportivas y evangelizadoras con sus responsabilidades como esposo y padre. El empresario era muy apreciado en la parroquia La Inmaculada Concepción del Chicó, donde participaba activamente en la vida comunitaria.
El clérigo también expresó su preocupación por lo que considera una sociedad enferma, capaz de cometer actos tan violentos contra personas de bien que contribuyen positivamente a la comunidad.
El riguroso proceso para convertirse en ministro de Comunión
Para alcanzar el ministerio extraordinario de la Comunión en la Iglesia católica colombiana, se requiere un proceso exhaustivo que incluye:
- Ser católico practicante mayor de 18 años, confirmado y con matrimonio eclesial si aplica
- Demostrar una fe sólida, moral intachable y compromiso parroquial de al menos un año
- Contar con el aval de buena reputación por parte de la comunidad
- Completar un curso básico diocesano o parroquial con varias sesiones formativas
El curso se enfoca en teología eucarística, liturgia, normas de distribución y espiritualidad, incluyendo prácticas supervisadas que deben renovarse cada tres años. Tras la recomendación del párroco, el obispo otorga la comisión litúrgica oficial en una ceremonia especial.
Este rol extraordinario responde principalmente a la escasez de sacerdotes y fortalece significativamente la vida comunitaria parroquial. Según monseñor Cotrino, Aponte cumplía todos estos requisitos "de la mejor manera" y su primera participación en este ministerio coincidió trágicamente con el día de su muerte.
Así avanzan las investigaciones del crimen
La Policía Nacional continúa trabajando intensamente para esclarecer las circunstancias del asesinato de Gustavo Andrés Aponte. Los investigadores han analizado más de 50 videos de cámaras de seguridad de diferentes puntos del sector y han logrado identificar preliminarmente a uno de los presuntos asesinos.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 3:40 p.m. cuando el empresario salía de un gimnasio en el norte de Bogotá. Testimonios y evidencias videográficas indican que el sicario, vestido con traje y corbata para pasar desapercibido, recibió una llamada presuntamente de un hombre que esperaba en moto estacionado en la calle 85. Inmediatamente después, el atacante siguió a Aponte y disparó contra él y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, antes de que pudieran alcanzar su vehículo.
Gustavo Andrés Aponte recibió un disparo fatal, mientras que su escolta fue impactado por tres tiros. Los familiares de ambas víctimas expresan su consternación e incredulidad ante este violento suceso, sin comprender cómo pudieron acabar con la vida de un hombre que dedicaba parte de su tiempo al servicio religioso y comunitario.
Las autoridades mantienen activas todas las líneas de investigación y continúan recopilando evidencias que permitan identificar y capturar a todos los responsables de este crimen que ha impactado profundamente a la comunidad bogotana.