La crisis del sistema de salud colombiano ha alcanzado niveles críticos con el cierre de dos importantes instituciones oncológicas, dejando a miles de pacientes sin acceso a tratamientos vitales. La Liga contra el Cáncer Seccional Bogotá y el Instituto Cancerológico de Nariño suspendieron sus servicios debido a las deudas millonarias que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) mantienen con estos centros.
Liga contra el Cáncer en Bogotá cesa operaciones
La Liga contra el Cáncer Seccional Bogotá suspendió sus operaciones esta semana, afectando a aproximadamente 4.000 pacientes mensuales que dependen de sus servicios de diagnóstico temprano. Wilson Cubides, director ejecutivo de la Liga Colombiana contra el Cáncer, explicó que la decisión se debió a un problema de pagos: “Hay un problema de pagos de las entidades que le deben 4.000 millones de pesos de varias EPS”. A pesar de múltiples reuniones de conciliación y acuerdos de pago, no se obtuvieron resultados concretos. La suspensión indefinida de servicios permanecerá hasta que las EPS cumplan con sus obligaciones financieras.
Instituto Cancerológico de Nariño también cierra sus puertas
Esta situación se suma al cierre del Instituto Cancerológico de Nariño, que suspendió la atención a pacientes de la Nueva EPS por deudas que superan los 4.000 millones de pesos. Los pacientes oncológicos en Pasto enfrentan la interrupción de tratamientos esenciales. Liliana Agreda, veedora ciudadana en salud, confirmó: “Han cerrado todos los servicios. Solo están atendiendo creo que los de control, pero lo demás, quimioterapia, citas, no están atendiendo”. Los pacientes que requieren quimioterapia son los más afectados, ya que sus tratamientos se han suspendido.
Riesgos para los pacientes oncológicos
Las patologías oncológicas exigen atención urgente, y su suspensión podría congestionar la red pública de servicios de salud. Claudio Quintero, veedor ciudadano en salud, advirtió: “Hay pacientes que tienen altísimo riesgo. Primero muchos de perder órganos, otros de perder miembros y en fin el riesgo que corre la vida de los pacientes oncológicos es demasiado alto”. Apenas una semana atrás, el Instituto Nacional de Cancerología también cerró por falta de recursos, aunque posteriormente se alcanzó un acuerdo para reactivar servicios. La crisis sanitaria refleja el colapso del sistema de salud colombiano, donde las deudas entre EPS e instituciones prestadoras comprometen la vida de los pacientes más vulnerables.



