Condena a 'Castor' no desarticula a Los Costeños: reconfiguración criminal en Barranquilla
La condena contra Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, máximo cabecilla de la organización criminal Los Costeños, ha reavivado el debate sobre la dinámica de las estructuras delictivas que operan en Barranquilla y su área metropolitana. Un juez penal especializado de Barranquilla lo sentenció a 26 años y 4 meses de prisión tras un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, donde aceptó responsabilidad en múltiples delitos cometidos durante la última década.
Un líder preso que mantiene el control
Según el profesor e investigador de la Universidad del Norte, Luis Trejos, la condena no altera necesariamente el funcionamiento de Los Costeños. "Castor no fue capturado recientemente", explica Trejos, destacando que su detención ocurrió en mayo de 2019 en Venezuela y fue extraditado en abril de 2023. Actualmente recluido en la cárcel de Cómbita, Boyacá, el cabecilla habría seguido ejerciendo influencia desde prisión sobre las decisiones estratégicas del grupo.
Este fenómeno es frecuente en estructuras criminales colombianas, donde los jefes mantienen el mando mediante intermediarios. La investigación judicial estableció que alias Castor ordenó al menos 95 homicidios selectivos y diversos ataques armados que dejaron 38 personas heridas en Barranquilla y Soledad entre 2014 y 2024.
El surgimiento del Bloque Resistencia Caribe
Uno de los aspectos más inquietantes es la aparición del Bloque Resistencia Caribe, una estructura paralela vinculada a Los Costeños que funcionaría como su alter ego. Según Trejos, este movimiento tendría una lógica estratégica: separar formalmente a Los Costeños de los delitos más graves mientras se desarrollan acercamientos con el Gobierno nacional en posibles diálogos sociojurídicos en Barranquilla.
La creación de esta estructura permitiría que la organización principal intentara desmarcarse de asesinatos, extorsiones y otras actividades ilegales, atribuyéndolas a una agrupación diferente. "El riesgo es que esta estrategia pueda ser utilizada para evadir responsabilidades penales", advierte el investigador.
El desafío para las autoridades
Las autoridades locales han presentado la condena como un logro importante en la lucha contra el crimen organizado en el Atlántico, anunciando el fortalecimiento de operativos policiales y recompensas de hasta 15 millones de pesos por información que permita capturar integrantes de estas organizaciones.
Sin embargo, el principal reto será demostrar la continuidad operativa de Los Costeños bajo nuevas denominaciones. Los investigadores deberán establecer si el Bloque Resistencia Caribe es efectivamente una organización distinta o una fachada para mantener las mismas redes criminales.
La historia reciente muestra la capacidad de adaptación de esta estructura. En octubre de 2025, el propio Castor reveló en una entrevista radial la existencia de un acuerdo de "paz urbana" con la organización Los Pepes, que incluía el cese temporal de homicidios, hurtos y extorsiones hasta enero de 2026.
Aunque la condena contra alias Castor representa un avance judicial importante, el verdadero desafío para el Estado será desmontar la estructura que él construyó y evitar que continúe operando bajo nuevos nombres o con mandos intermedios que mantengan intacto el negocio criminal en Barranquilla.
