Historial de consultas en ChatGPT demuestra intención criminal en Corea del Sur
En un precedente que marca la investigación criminal en la era digital, las autoridades surcoreanas han logrado modificar sustancialmente la acusación contra una joven de 21 años, apodada la 'Asesina de los Moteles de Gangbuk', gracias al análisis forense de su historial de consultas en la herramienta de inteligencia artificial ChatGPT.
De muerte accidental a homicidio premeditado
La sospechosa, identificada como Kim, enfrentaba inicialmente cargos por "muerte por lesiones" tras provocar el fallecimiento de dos hombres y dejar a un tercero en estado de coma en diferentes moteles del distrito de Gangbuk, en Seúl. Sin embargo, la revisión meticulosa de su dispositivo móvil reveló consultas específicas realizadas a través del chatbot que cambiaron completamente el curso de la investigación.
Según el informe policial detallado, Kim utilizó la plataforma de OpenAI para realizar preguntas explícitas sobre métodos letales:
- "¿Qué pasa si se toman pastillas para dormir con alcohol?"
- "¿Qué cantidad es peligrosa?"
- "¿Puede causar la muerte?"
A pesar de que el sistema emitió advertencias claras indicando que dicha combinación "podía ser mortal", la joven procedió a administrar dosis duplicadas a sus víctimas entre los meses de enero y febrero, lo que para la fiscalía demuestra una clara intención de matar y no simplemente causar somnolencia como alegaba inicialmente.
Un caso que redefine la evidencia digital
Este caso judicial sin precedentes subraya un aspecto crucial de la tecnología contemporánea: aunque las inteligencias artificiales incorporan filtros de seguridad y advertencias éticas, las consultas realizadas por los usuarios quedan registradas como una bitácora digital que puede ser utilizada como prueba contundente en procesos judiciales.
La Policía surcoreana ha remitido el caso completo a la Fiscalía junto con una evaluación psicológica exhaustiva de la acusada. Los investigadores destacan que el historial de ChatGPT se ha convertido en la "prueba reina" que permitió transformar la calificación del delito, estableciendo un nuevo paradigma en la recolección de evidencia tecnológica.
Contexto histórico de crímenes en serie
Corea del Sur tiene antecedentes notorios en casos de asesinos seriales que han marcado profundamente la sociedad. Entre 1986 y 1991, Lee Chun-jae cometió los atroces asesinatos de Hwaseong que cobraron la vida de al menos 14 mujeres, generando una profunda conmoción social debido a la dificultad inicial para identificar al responsable.
El caso actual de Kim representa una evolución en la tipología criminal, incorporando herramientas tecnológicas modernas en la planificación de los delitos, pero también demuestra cómo esas mismas tecnologías pueden proporcionar a las autoridades evidencias cruciales para el esclarecimiento de los hechos.
Este precedente judicial alerta sobre la importancia de comprender que las interacciones con sistemas de inteligencia artificial no son anónimas y pueden convertirse en elementos probatorios determinantes cuando están vinculadas a actividades delictivas, estableciendo nuevas fronteras en la intersección entre derecho penal y tecnología digital.
