Alcalde de Barranquilla arremete contra política de 'paz total' y alerta sobre crisis de extorsión
Durante un recorrido por el barrio Bellarena, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, lanzó duras críticas contra la política de paz total del Gobierno nacional, vinculándola directamente con el aumento de la extorsión que afecta a familias y comercios en la ciudad. El mandatario aseguró que esta estrategia de seguridad ha priorizado a los delincuentes sobre la ciudadanía, generando un clima de inseguridad generalizado.
Panorama de temor y encierro en los barrios
Char describió una realidad donde muchas familias han tenido que reforzar sus viviendas con rejas y sistemas de seguridad, transformando la vida barrial en una experiencia de encierro constante. "Esta situación refleja un deterioro progresivo de las condiciones de convivencia en nuestros sectores populares", afirmó el alcalde durante su intervención frente a residentes y comerciantes del sector.
Según el mandatario, el problema no se limita a la sensación de inseguridad, sino que tiene consecuencias tangibles en la economía local y el tejido social de las comunidades más vulnerables.
Impacto económico: cierre masivo de negocios
Uno de los puntos más alarmantes señalados por Char fue el efecto devastador de la extorsión sobre el comercio local. Varios negocios han tenido que cerrar sus puertas ante la presión constante de cobros ilegales y amenazas directas contra sus propietarios.
El alcalde detalló cómo tiendas de barrio, que tradicionalmente funcionaban como puntos de encuentro comunitario, han desaparecido o sobreviven con enormes dificultades en Bellarena. "Esta reducción significativa de la actividad comercial es una señal de alerta sobre la expansión de las economías ilegales en entornos urbanos", advirtió.
Operativos policiales y persistencia del problema
Las denuncias recogidas por Char coinciden con reportes recientes de las autoridades:
- En febrero, el Gaula de la Policía realizó operativos en Barranquilla y municipios cercanos que resultaron en capturas de personas vinculadas a redes de extorsión
- Se incautaron armas, dinero en efectivo y material utilizado para intimidar a comerciantes
- A comienzos de marzo, nuevos operativos permitieron la captura de presuntos integrantes de estructuras criminales
Las investigaciones revelaron que estas redes utilizaban mecanismos sofisticados como videollamadas para amenazar a sus víctimas, obteniendo ingresos ilícitos que en algunos casos superaban los 200 millones de pesos mensuales.
Medidas implementadas y limitaciones
Frente a este panorama, la administración distrital ha implementado varias estrategias:
- Ofrecimiento de recompensas económicas para quienes suministren información que permita ubicar y capturar a responsables de extorsión
- Coordinación estrecha con la Policía y el Ejército para operativos conjuntos
- Incentivos para la denuncia ciudadana a través de canales seguros
Sin embargo, pese a estos esfuerzos, la percepción de inseguridad persiste en sectores como Bellarena. Para Char, esto evidencia que el problema no ha sido resuelto de fondo y continúa afectando especialmente a pequeños comerciantes, quienes tienen menor capacidad para enfrentar las presiones de grupos ilegales.
Debate nacional sobre seguridad urbana
Las declaraciones del alcalde barranquillero no son aisladas. En distintos escenarios, Char ha insistido en que la extorsión se ha convertido en uno de los principales desafíos para las ciudades colombianas. "Este delito está asfixiando la economía urbana y deteriorando la calidad de vida de los ciudadanos", ha advertido en encuentros con otros alcaldes.
Sus críticas a la política de seguridad nacional se enmarcan en un debate más amplio sobre la efectividad de las estrategias implementadas para enfrentar la criminalidad. Mientras el Gobierno defiende su enfoque de diálogo y sometimiento, autoridades locales como Char reclaman medidas más contundentes para proteger a la población.
El caso de Bellarena, según el alcalde, refleja una problemática que se repite en otros sectores de Barranquilla y en distintas ciudades del país. La combinación de miedo, cierre de negocios y presión criminal configura un escenario que, según expertos, requiere respuestas integrales que incluyan prevención, control y fortalecimiento institucional.



