Cerro Matoso encendió las alarmas ante el riesgo de cese de sus operaciones, luego de que Canacol Energy solicitara la terminación de los contratos de suministro de gas en el país, incluido el que mantiene con la compañía minera. La empresa advirtió que esta decisión compromete la continuidad de su operación minero-industrial, al depender en cerca de un 80% de este insumo esencial para sus procesos productivos.
Antecedentes de la solicitud
La solicitud fue presentada por Canacol Energy ante una Corte de Alberta, en Canadá, el pasado 28 de abril, en el marco de un proceso de reestructuración organizacional. Cerro Matoso calificó la medida como “improcedente y arbitraria”, al considerar que pone en riesgo no solo su operación, sino también la estabilidad de una de las principales actividades industriales del sur de Córdoba.
Gas: insumo crítico para una operación continua
El gas natural es un componente central en el proceso productivo de Cerro Matoso, dedicada a la producción de níquel contenido en ferroníquel. La empresa explicó que sus equipos principales operan de manera continua durante las 24 horas del día y dependen de este recurso para mantener condiciones técnicas que garanticen su funcionamiento sin interrupciones ni riesgos estructurales.
En particular, la operación cuenta con dos hornos que deben mantenerse activos para conservar su régimen térmico. Según la compañía, sin suministro de gas natural estos equipos no pueden operar, ya que “no tienen ningún tipo de sustituto”. Esta condición eleva el nivel de exposición de la empresa ante cualquier alteración en el suministro energético que soporte su operación.
Impacto económico y productivo
Un eventual cese de actividades tendría efectos económicos relevantes tanto para la empresa como para el país. Cerro Matoso estimó que por cada día de suspensión se generarían pérdidas cercanas a $1.000 millones para la economía nacional, asociadas a menores ingresos por impuestos y regalías, además de la interrupción de la cadena productiva vinculada a la operación.
A nivel empresarial, las pérdidas diarias podrían ascender a $5.100 millones, sumadas a la suspensión de contratos y la adquisición de bienes y servicios por alrededor de $1.800 millones diarios. También se dejarían de producir 95 toneladas diarias, lo que afectaría la oferta de ferroníquel y el desempeño del sector.
Riesgos estructurales en los hornos
El riesgo no se limita a una interrupción temporal. La empresa advirtió posibles afectaciones estructurales en los hornos, cuyas fallas podrían implicar costos entre $550.000 millones y $730.000 millones cada uno, además de tiempos de reparación superiores a diez meses, lo que configuraría un impacto de largo plazo en la operación.
Efectos sociales y presión sobre el mercado del gas
Más allá del impacto productivo, Cerro Matoso resaltó las implicaciones sociales que tendría una eventual suspensión. En 2025, la compañía generó más de 2.000 empleos entre directos y contratistas, además de aportar $334.570 millones en regalías e impuestos y destinar más de $10.600 millones a programas sociales en comunidades cercanas.
Actualmente, sus iniciativas benefician a más de 50.000 personas en 25 comunidades, a través de proyectos relacionados con acceso a tierras, mejoramiento de vivienda, educación y fortalecimiento productivo. La interrupción pondría en riesgo la continuidad de estos programas y el ingreso de miles de familias en la región.
La compañía advirtió que la terminación de contratos de Canacol podría tener efectos en el abastecimiento de gas en la Costa Atlántica, con posibles incrementos en las tarifas para los usuarios. Este escenario ampliaría el impacto de la decisión más allá del ámbito industrial, trasladando presiones al mercado energético y a los consumidores finales.
Negociaciones en curso
Cerro Matoso indicó que ha sostenido conversaciones con Canacol Energy en los últimos meses y que se encontraba en una etapa de negociación para buscar acuerdos y apoyar su situación financiera. Sin embargo, expresó su sorpresa ante la solicitud de terminación del contrato, al considerar que afecta la seguridad de los equipos, los activos y las personas vinculadas a la operación.



