El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, a través de pronunciamientos de su director, entregó los primeros hallazgos sobre el trágico desenlace de Yulixa Toloza, la mujer de 52 años que perdió la vida tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético clandestino en el sur de Bogotá. El dictamen preliminar comienza a despejar las dudas sobre los últimos momentos de la víctima el pasado 13 de mayo a manos de personal no capacitado, exponiendo el alto nivel de riesgo y negligencia que operaba al interior del establecimiento.
Resultados patológicos: embolia pulmonar severa
De acuerdo con los resultados patológicos revelados por La FM, la principal hipótesis clínica apunta a que Toloza habría fallecido a causa de una embolia pulmonar severa. La emergencia médica ocurrió dentro del local Beauty Láser, ubicado en el barrio Venecia, donde el colapso presuntamente se desencadenó cuando un coágulo bloqueó una arteria tras la cirugía. Al ser una complicación grave que exigía soporte vital inmediato y no contar con equipos de reanimación ni médicos titulados, la paciente habría perdido la vida en el lugar sin recibir la atención necesaria.
¿Qué es una embolia pulmonar severa?
Desde el punto de vista clínico, una embolia pulmonar severa es una emergencia médica crítica que ocurre cuando una arteria principal de los pulmones sufre un bloqueo, generalmente provocado por un coágulo de sangre o, en el contexto de procedimientos estéticos, por un fragmento de grasa que viaja a través del torrente sanguíneo. Esta obstrucción interrumpe drásticamente el flujo de sangre y la oxigenación del organismo, desencadenando una insuficiencia respiratoria aguda y un rápido colapso cardiovascular. Debido a su alta tasa de letalidad, la supervivencia del paciente depende de una intervención médica inmediata.
Declaraciones del director de Medicina Legal
Sobre este escenario forense, Ariel Emilio Cortés, director de Medicina Legal, entregó detalles determinantes en diálogo con Noticias Caracol, donde expuso textualmente la falta de idoneidad del lugar y de quienes intervinieron a la víctima: “La diferencia que hay entre una clínica y un sitio inadecuado, es el riesgo. Si hubiera sido una clínica, probablemente el riesgo hubiera sido menor para que la persona hubiese fallecido, y en este sitio donde se hicieron los procedimientos era un sitio inadecuado, con un profesional inadecuado, donde el riesgo es mucho mayor para que la persona pudiese fallecer”.
De igual forma, en una entrevista concedida al programa 6AM W de Caracol Radio, el funcionario profundizó sobre el momento en que recibieron los restos y las diferentes hipótesis médicas que analizó el equipo antes de emitir el documento preliminar: “El cuerpo nos llegó el día de ayer por la mañana y ya el patólogo forense y el equipo abordaron el caso. El patólogo puede tener en cuenta tres aspectos en el análisis. Primero, que el deceso de Yulixa haya sido por un evento anémico; segundo, por el uso de un anestésico, o también por una embolia grasa pulmonar o una trombosis que se haya producido durante el procedimiento”.
El impactante estado del cuerpo tras una semana a la intemperie
Uno de los detalles más crudos del expediente forense es la condición en la que las autoridades recuperaron a la víctima. El cadáver fue arrojado en una zona boscosa de la vereda La Naveta, en la vía que comunica a los municipios de Apulo y Anapoima, en Cundinamarca. Al respecto, el director Cortés aclaró en la emisión de Noticias Caracol la complejidad de los análisis debido al paso del tiempo. Explicó que el cuerpo estaba descompuesto porque fueron siete días que estuvo a la intemperie, lapso en el cual avanzó su proceso normal de deterioro, estado exacto en el que la entidad recibió el cadáver en sus laboratorios.
A pesar de las condiciones de los restos, la cronología del deceso quedaría confirmada gracias a los rigurosos estudios macroscópicos y microscópicos. Estos análisis forenses buscaron fijar la ventana de muerte de Toloza el mismo día de la intervención clandestina.
Reconstrucción del caso
La reconstrucción del caso, respaldada por la investigación oficial, señaló que los implicados aprovecharon el final de la tarde para ocultar el crimen. Mientras enviaban a la amiga de la víctima, quien la vio con vida hasta las 4:00 p. m., a comprar ropa limpia y medias antiflebíticas, cerraron el local. A las 7:44 p. m., las cámaras de seguridad captaron a la dueña del negocio, María Fernanda Delgado, junto a su esposo y al supuesto cirujano, arrastrando el cuerpo hacia un vehículo. Los registros de peajes evidencian que el viaje para abandonar los restos tomó apenas 30 minutos.
Capturas y el intento de encubrimiento en la frontera
La evidencia de la Fiscalía expone una red de encubrimiento que se extendió hasta la frontera oriental del país. Según los investigadores, María Fernanda Delgado pagó 800.000 pesos para deshacerse del automóvil utilizado en el traslado de la víctima. Por esta maniobra de ocultamiento fueron capturados los ciudadanos venezolanos Kelvis Daniel Sequera Delgado y Jesús Alberto Hernández Morales, señalados de conducir el vehículo hasta Cúcuta, Norte de Santander, para desaparecer el rastro.
El dictamen de Medicina Legal constituye la columna vertebral del proceso judicial, el cual perfila el caso como una aparente muerte violenta. Esto será utilizado como prueba central para imputar los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada y destrucción de material probatorio.



