Banda delincuencial desarticulada en operativo policial conjunto
La Policía Metropolitana de Bogotá logró la captura de dos presuntos integrantes de una organización criminal dedicada al hurto de viviendas en el departamento de Santander. Los detenidos, quienes se encontraban refugiados en la localidad de Fontibón, al occidente de la capital, fueron ubicados gracias a un trabajo coordinado entre las autoridades de ambas regiones.
Robo en San Gil y rastro tecnológico
Los hechos que desencadenaron la operación ocurrieron el jueves 2 de abril en el municipio de San Gil, Santander. Allí, los sujetos violentaron la cerradura de un conjunto residencial y sustrajeron varios equipos tecnológicos de alto valor. La banda, según las investigaciones, habría utilizado un vehículo tipo chana para cometer el ilícito y trasladarse posteriormente a Bogotá.
"Unidades adscritas al departamento de Policía de Santander hacen contacto con la Metropolitana de Bogotá, específicamente con la estación de Policía de Fontibón, para dar a conocer que una banda delincuencial dedicada al hurto a viviendas cometieron un robo en San Gil", explicó el Teniente Coronel Julián García, comandante de la estación de Fontibón.
Seguimiento y localización en la capital
Mediante el monitoreo de cámaras de seguridad y el despliegue de patrullas de vigilancia, los agentes lograron rastrear uno de los dispositivos hurtados hasta el barrio San Pedro de los Robles, en Fontibón. El equipo se encontraba dentro del automóvil utilizado presuntamente en el delito, estacionado en la calle 16B con carrera 99.
Al inspeccionar el vehículo, las autoridades hallaron:
- Un computador portátil
- Dos tablets de última generación
Los bienes recuperados tienen un valor estimado de 15 millones de pesos y fueron puestos a disposición de las autoridades competentes como parte de las evidencias del caso.
Antecedentes judiciales de los capturados
Uno de los detenidos presenta un extenso historial delictivo, con nueve anotaciones judiciales por delitos como concierto para delinquir y hurto calificado. Este perfil refuerza la hipótesis de que los sujetos formaban parte de una estructura criminal organizada que operaba entre Santander y Bogotá.
Los dos hombres fueron entregados a la Fiscalía General de la Nación, donde deberán responder por el delito de receptación. Las investigaciones continúan para determinar si existen más integrantes de esta banda y posibles conexiones con otros hechos delictivos.
Compromiso institucional y llamado a la comunidad
La Policía Nacional reiteró su compromiso de fortalecer la seguridad en Bogotá mediante operativos coordinados y el uso de tecnología de vigilancia. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa a través de la línea de emergencia 123, destacando que la colaboración comunitaria es fundamental en la lucha contra la delincuencia.
Este caso demuestra la efectividad de la cooperación interjurisdiccional entre departamentos para combatir organizaciones criminales que operan en múltiples regiones del país.



