En una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos, la Fiscalía General de la Nación logró desarticular una red de explotación sexual en Medellín que operaba a través de plataformas virtuales. La investigación permitió identificar a siete personas señaladas de explotar sexualmente a menores de edad. Entre los procesados se encuentra un ciudadano mexicano que ofrecía dinero a cambio de actos de violencia sexual.
Imputaciones y medidas cautelares
Fiscales de la Unidad de Delitos priorizados contra Niñas, Niños y Adolescentes de Medellín imputaron a estas personas por su presunta responsabilidad en los delitos de demanda de explotación sexual comercial de menor de 18 años, acceso carnal abusivo, uso de menores de edad para la comisión de delitos, acto sexual en persona puesta en incapacidad de resistir, pornografía con menores de 18 años agravada y proxenetismo con menor de edad. Un juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.
Modus operandi de la red
Según la Fiscalía, los procesados contactaban a niños, niñas y adolescentes en Medellín, en su mayoría del entorno familiar o vecinal. Utilizaban engaños para producir material audiovisual con contenido explícito, que luego compartían mediante enlaces a Estados Unidos a través de mensajería instantánea con fines comerciales. El ciudadano mexicano Cein Quezada Ríos buscaba a los menores en los colegios y los convencía de ir a su residencia para someterlos a vejámenes sexuales a cambio de sumas entre 80.000 y un millón de pesos colombianos.
Recuperación de las víctimas
Varios de los menores instrumentalizados por sus padres y otros familiares fueron recuperados y puestos a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para el restablecimiento de sus derechos. Las autoridades continúan investigando para determinar si hay más víctimas o implicados en esta red de explotación sexual.



