Violento tiroteo en Usaquén sacude el norte de Bogotá
La tarde del lunes 13 de abril, la tranquilidad de la localidad de Usaquén, en el norte de Bogotá, fue interrumpida por un violento enfrentamiento a bala que dejó a cuatro personas heridas, entre ellas un niño de apenas 8 años. El hecho ocurrió alrededor de las 6:00 p.m. en la intersección de la calle 156 con carrera 7H, generando pánico entre los residentes y transeúntes del sector.
Detalles del ataque sicarial
Según reportes de la Policía Nacional y videos captados por cámaras de seguridad y testigos, tres sujetos armados se acercaron a Jair Ruiz Rojas, un hombre de 29 años, en un aparente intento de homicidio. En ese momento, Ruiz Rojas, quien descendía de una camioneta, reaccionó sacando un arma de fuego y respondió al ataque, desatando un intenso intercambio de disparos en plena vía pública.
El brigadier general Giovanni Cristancho Zambrano, director de la Policía Metropolitana de Bogotá, explicó: "La Policía Nacional atiende un llamado a la línea 123 aproximadamente a las 18:00 horas, en el cual se reporta un ataque sicarial. La víctima enfrenta al sicario con un arma de fuego e inicia un intercambio de disparos, donde lamentablemente salen cuatro personas heridas por este daño colateral".
Víctimas y consecuencias del tiroteo
Los heridos por daño colateral incluyen:
- Un menor de 8 años, quien afortunadamente se encuentra fuera de peligro.
- Tres transeúntes adultos, quienes recibieron atención médica en centros asistenciales de la ciudad.
Además, uno de los presuntos sicarios resultó gravemente herido durante el enfrentamiento, recibiendo al menos un impacto de bala que lo dejó tendido en el suelo. Fue trasladado a un hospital donde requirió cirugía. Sus cómplices huyeron rápidamente de la escena, y las autoridades continúan operativos para dar con su paradero.
Investigaciones y antecedentes de la víctima
Las autoridades confirmaron que la víctima del ataque, Jair Ruiz Rojas, trabajaba como carnicero y tenía antecedentes judiciales por lesiones personales y violencia intrafamiliar. Estos antecedentes ahora forman parte de las líneas de investigación para esclarecer los móviles del crimen, que podrían incluir un ajuste de cuentas u otros factores criminales.
Los videos de seguridad se han convertido en una pieza clave para reconstruir los hechos y avanzar en el proceso judicial. Este caso ha encendido las alarmas sobre la seguridad en zonas residenciales del norte de Bogotá, donde, aunque no son frecuentes, este tipo de incidentes generan gran preocupación ciudadana.
La Policía Metropolitana de Bogotá sigue adelantando labores de investigación para esclarecer completamente el caso y garantizar la seguridad en el área, mientras se monitorea la recuperación de los heridos.



