Candidato presidencial recurre a atril blindado tras declaratoria del ELN como objetivo militar
En un hecho sin precedentes recientes en la política colombiana, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, conocido como el 'Tigre', ha implementado un atril blindado para sus eventos públicos de campaña. Esta medida de seguridad extrema surge como respuesta directa a las amenazas recibidas del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que lo declaró oficialmente como objetivo militar hace algunos días.
Estructura de protección en medio de la campaña
El atril, compuesto por tres gruesos paneles de vidrio resistente, fue presentado por primera vez durante un acto público en Villavicencio. Ante decenas de ciudadanos, de la Espriella apareció protegido detrás de esta estructura, vestido con camisa blanca y sombrero, mientras pronunciaba un discurso emotivo y levantaba las manos. Su esquema de seguridad permaneció atento a ambos costados del escenario durante toda la presentación.
La implementación de este dispositivo tiene como objetivo principal reducir los riesgos de seguridad sin necesidad de suspender los recorridos del candidato por distintas ciudades del país, pese a las advertencias explícitas de las autoridades tras las amenazas de la guerrilla. La campaña ha decidido mantener su agenda pública, aunque ha solicitado el fortalecimiento inmediato de su esquema de protección.
Contexto de violencia política creciente
Esta decisión se produce en un ambiente electoral particularmente tenso, marcado por el atentado que en junio de 2025 le costó la vida al entonces candidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Desde ese trágico episodio, varios dirigentes políticos han incorporado chalecos antibalas de manera permanente durante sus actividades públicas, pero el uso de un atril blindado representa una novedad en las medidas de autoprotección.
Las amenazas no se limitan únicamente a la campaña de De la Espriella. La candidata presidencial Vicky Dávila ha denunciado públicamente que también ha recibido información sobre un plan para atentar contra su vida. En un mensaje publicado en su cuenta de X, afirmó textualmente: "Los narcos del ELN amenazan a Abelardo de la Espriella y nos siguen a María Fernanda Cabal y a mí. Nos quieren matar, nos quieren atemorizar para que nos quedemos callados".
Ampliación del conflicto en regiones
En paralelo, las disidencias de las Farc al mando de Iván Mordisco han instalado una valla en el departamento del Cauca donde advierten que está prohibida la campaña política de candidatos del Centro Democrático. Esta acción amplía significativamente el clima de tensión en medio del proceso electoral y evidencia cómo los grupos armados ilegales intentan influir en el desarrollo democrático del país.
Detalles de la amenaza del ELN
Según informó oficialmente la campaña de De la Espriella a través de un comunicado, el candidato fue declarado "objetivo militar" por el ELN en una advertencia catalogada como amenaza directa. Esta información llegó a través de su esquema de seguridad, que recibió una llamada telefónica el pasado martes donde se mencionaban eventuales ataques dirigidos tanto al candidato como a sus equipos territoriales.
La campaña tuvo conocimiento de una amenaza "directa y específica" contra el aspirante presidencial y contra varias de sus sedes políticas en distintas regiones del país. El señalamiento incluiría una posible escalada terrorista atribuida directamente a esa guerrilla.
Ciudades en alerta
Entre las ciudades mencionadas como posibles blancos de ataques figuran:
- Bogotá
- Cali
- Popayán
- Medellín
- Barrancabermeja
- Bucaramanga
- Neiva
- Barranquilla
- Cúcuta
En todas estas ciudades la campaña mantiene actividades y sedes operativas, lo que ha generado una alerta de seguridad extendida a nivel nacional.
Medidas de protección solicitadas
Ante esta grave situación, la campaña de De la Espriella no solo ha implementado el atril blindado como medida de autoprotección, sino que ha solicitado formalmente:
- El fortalecimiento inmediato de su esquema de protección ante el riesgo advertido
- La intervención de los organismos de inteligencia del Estado para investigar el origen y la veracidad de la amenaza
- La adopción de medidas necesarias que garanticen la seguridad del candidato y de sus equipos en todo el territorio nacional
Esta situación pone en evidencia los desafíos de seguridad que enfrentan los candidatos presidenciales en el actual contexto colombiano, donde la violencia política sigue siendo una amenaza latente que requiere respuestas contundentes por parte del Estado.