Ataque con machete en el metro de Nueva York deja tres personas heridas y agresor abatido
Un violento episodio conmocionó este sábado la ciudad de Nueva York cuando un hombre armado con un machete atacó a tres personas en el sistema de metro, específicamente en la concurrida estación Grand Central de Manhattan. El agresor, identificado como Anthony Griffin de 44 años, fue posteriormente abatido por agentes de la policía tras negarse repetidamente a entregar el arma.
Detalles del ataque en el metro
De acuerdo con las investigaciones preliminares, Griffin ingresó al sistema de transporte en la estación Vernon Boulevard, ubicada en el distrito de Queens, aproximadamente a las 9:30 de la mañana. Desde allí, abordó un tren de la línea 7 con dirección a Manhattan, donde ejecutó su plan violento.
Jessica Tisch, comisionada de la Policía de Nueva York, detalló la secuencia de los hechos: "El individuo apuñaló inicialmente a una víctima en el andén de la línea 7. Luego se trasladó al andén de las líneas 4, 5 y 6, donde atacó a dos personas más".
Las víctimas del ataque
Los tres heridos, todos de avanzada edad, fueron identificados como:
- Un hombre de 65 años
- Un hombre de 84 años
- Una mujer de 70 años
Las autoridades confirmaron que recibieron atención médica inmediata, aunque no se especificó la gravedad de sus lesiones.
Enfrentamiento final con la policía
El desenlace fatal ocurrió cuando los agentes llegaron al lugar. Según el reporte oficial, Griffin, quien se hacía llamar "Lucifer", recibió al menos 20 órdenes directas para que soltara el cuchillo, a las cuales se negó sistemáticamente.
"Los oficiales intentaron calmar la situación e incluso ofrecieron ayuda al individuo", explicó la comisionada Tisch. "Sin embargo, Griffin avanzó hacia ellos con el cuchillo extendido y una actitud claramente amenazante, lo que forzó a los agentes a utilizar su arma de fuego".
Antecedentes del agresor
La investigación reveló que Anthony Griffin no era desconocido para las autoridades. El hombre tenía antecedentes penales por amenazas y agresiones con objetos cortopunzantes, lo que sugiere un historial de comportamiento violento previo.
Este incidente ha generado renovadas preocupaciones sobre la seguridad en el sistema de transporte masivo de Nueva York, uno de los más utilizados del mundo, y ha reabierto el debate sobre cómo prevenir este tipo de ataques en espacios públicos concurridos.



