Accidente vial en Barranquilla reveló paradero de presuntos asesinos de hermanas Hernández Noriega
Accidente vial reveló paradero de presuntos asesinos de hermanas

Accidente de tránsito en Barranquilla desenmascara a presuntos responsables de doble feminicidio

Lo que comenzó como un simple reporte de urgencias médicas por un accidente vial en Barranquilla terminó transformándose, días después, en la pista crucial para resolver uno de los crímenes que mayor conmoción ha generado recientemente en el departamento del Atlántico. Las lesiones derivadas de aquel choque mantuvieron hospitalizado a uno de los implicados, situación que finalmente permitió a las autoridades ubicarlo y proceder con su captura.

Captura dentro de centro médico y búsqueda de cómplice

La Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó la detención de un joven de 18 años presuntamente vinculado al asesinato de las hermanas Sheridan Sofía y Keyla Nicol Hernández Noriega. Además, las investigaciones permitieron identificar a un segundo sospechoso: un adolescente de 17 años que también habría participado en los hechos criminales.

El accidente revelador ocurrió el 26 de febrero, cuando dos jóvenes resultaron heridos en un siniestro vial en Barranquilla y fueron trasladados a la clínica Altos de San Vicente para recibir atención médica. En ese momento, el incidente no despertó sospechas particulares entre las autoridades.

Pistas telefónicas conducen al hospital

Con el avance de las investigaciones por la desaparición de las dos hermanas, los investigadores detectaron movimientos telefónicos que apuntaban hacia ese centro médico específico. Al verificar la información, unidades especializadas del Gaula se desplazaron hasta la clínica y confirmaron que uno de los pacientes hospitalizados coincidía con los datos analizados dentro del proceso investigativo.

En la madrugada del 4 de marzo, tras reunir varios elementos probatorios, la Policía realizó la captura del joven de 18 años dentro del mismo centro asistencial. El otro implicado, el menor de 17 años que también había resultado lesionado en el accidente, ya había recibido el alta médica y actualmente es intensamente buscado por las autoridades.

La trágica desaparición de las hermanas Hernández Noriega

Esta macabra historia comenzó el 17 de febrero, cuando Sheridan Sofía y Keyla Nicol salieron de su vivienda en el barrio La Sierrita de Barranquilla. Ese fue el último momento en que sus familiares tuvieron contacto directo con ellas. Minutos después de que su madre les pidiera regresar a casa, los teléfonos celulares de ambas dejaron de responder, generando preocupación inmediata entre sus allegados.

Extorsión y denuncia familiar

La familia inició una intensa búsqueda y, en medio de la angustia, comenzó a recibir llamadas y mensajes de desconocidos que exigían hasta cinco millones de pesos a cambio de supuestamente liberar a las jóvenes. Ante esta situación, acudieron al Gaula para denunciar lo ocurrido y solicitar apoyo en la investigación.

Once días después de la desaparición, el 28 de febrero, residentes del barrio Maranatha en Malambo alertaron a las autoridades por un fuerte olor que provenía de un lote cubierto de maleza. Al inspeccionar el lugar, investigadores del CTI hallaron bajo tierra los cuerpos de dos mujeres. Las labores forenses establecieron que las víctimas habían sido asesinadas y enterradas en ese predio.

Confirmación forense y conexión carnavalera

Posteriormente, el Instituto de Medicina Legal confirmó que se trataba de las hermanas Hernández Noriega. Mientras avanzaban las diligencias oficiales, la familia revisó dispositivos electrónicos de las jóvenes y encontró en una tablet conversaciones antiguas que incluían nombres y números de dos jóvenes que habrían conocido durante las celebraciones del Carnaval de Barranquilla.

Con el cruce de esta información y el reporte del accidente de tránsito del 26 de febrero, las autoridades lograron consolidar una línea de tiempo que vincularía a los dos jóvenes con las hermanas la noche de su desaparición. La familia de las víctimas ha denunciado presunta negligencia del Gaula, asegurando que inicialmente la Policía calificó el caso como "autosecuestro" antes del hallazgo de los cuerpos.