Venezuela desvela inflación histórica del 475% en 2025 tras silencio estadístico
Después de mantener en secreto las cifras económicas durante más de dos años, el Banco Central de Venezuela (BCV) confirmó este viernes que el país cerró 2025 con una inflación del 475%, la tasa más alta registrada en todo el mundo durante ese período. Esta brutal aceleración de precios se encuentra directamente vinculada al descontrol cambiario que siguió al recrudecimiento de las sanciones estadounidenses contra el depuesto gobierno de Nicolás Maduro.
Impacto devastador en sectores básicos
Los datos oficiales revelan aumentos particularmente dramáticos en sectores esenciales para la población. La educación experimentó una escalada del 570% durante 2025, mientras que los alquileres subieron un 340% y los servicios de salud se encarecieron en un 445%. En el rubro de alimentos y bebidas, la inflación alcanzó el 532%, profundizando la crisis alimentaria que afecta a millones de venezolanos.
"Tengo que zanquear de supermercado a otro. No debe ser", expresó Alix Aponte, una contadora de 58 años que trabaja en una venta de verduras, quien agregó que "ante los elevados precios, un aumento de salario sería muy importante".
Contexto político y económico
Esta revelación estadística ocurre en un momento de transformación política. El gobierno de Donald Trump ha comenzado a levantar gradualmente las sanciones después de derrocar a Maduro mediante una incursión militar el 3 de enero. Delcy Rodríguez, quien fungió como vicepresidenta y cerebro económico del régimen anterior, asumió el poder y dio un giro radical a la deteriorada relación con Washington.
Ambos países anunciaron recientemente la reanudación de sus lazos diplomáticos, rotos desde 2019, marcando un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales.
Historial inflacionario y medidas económicas
Venezuela experimentó su pico hiperinflacionario en 2018, cuando la inflación anual alcanzó el 130.000%, culminando un período de cuatro años de crisis monetaria extrema que finalizó en 2021. A diferencia de aquellos años de escasez aguda, cuando los ciudadanos hacían filas interminables por productos básicos, actualmente la disponibilidad de bienes ha mejorado, aunque a precios inalcanzables para la mayoría.
El equipo económico de Maduro, liderado entonces por Delcy Rodríguez, implementó medidas como mayor disciplina fiscal, detención de la emisión monetaria descontrolada, relajación de controles de precios y despenalización del uso del dólar estadounidense, que se convirtió en la moneda de facto para muchas transacciones.
Perspectivas económicas y desafíos actuales
Tamara Herrera, directora de la consultora Síntesis Financiera, explicó que el desajuste económico comenzó en 2024 cuando Maduro congeló el tipo de cambio durante su campaña de reelección, generando distorsiones que se agravaron posteriormente. "Devaluación e inflación se encadenan", señaló Herrera, destacando el "contexto externo adverso por caída de los precios internacionales del petróleo y el retorno de la política de máxima presión sobre la actividad petrolera de Venezuela" por parte de Estados Unidos.
Los economistas ahora miden también una inflación en dólares, que se ubicó en diciembre de 2025 en un 32%, según cálculos del economista Asdrúbal Oliveros. Mientras tanto, el BCV informó que la economía venezolana creció casi un 9% en 2025, impulsada principalmente por la actividad petrolera.
Realidad cotidiana de los venezolanos
La queja más común entre la población es que el dinero simplemente no alcanza. Con ingresos promedio entre 100 y 300 dólares mensuales, muy por debajo de los 700 dólares que estimaciones privadas consideran necesarios para cubrir la canasta alimentaria básica, los venezolanos enfrentan decisiones difíciles diariamente.
Henry de la Mano, un comerciante de 78 años, resume la angustia generalizada: "Uno se angustia. ¿Vale la pena tener el negocio?", cuestiona mientras ajusta sus precios ante una brecha cambiaria que supera el 40% entre el dólar oficial y el del mercado paralelo.
Los comerciantes en mercados de Caracas coinciden en que las últimas dos semanas han estado "muertas", con una drástica reducción de clientes incapaces de afrontar los precios exorbitantes. Herrera proyecta que para 2026 la inflación podría rondar el 108%, mejorando las perspectivas tras la caída de Maduro, aunque la recuperación económica promete ser llena y compleja.
