Escándalo penitenciario: parranda vallenata en cárcel de máxima seguridad desata crisis política
La cárcel de máxima y mediana seguridad La Paz de Itagüí, Antioquia, se convirtió en el epicentro de un escándalo nacional tras conocerse videos de una parranda vallenata celebrada el pasado miércoles con la participación del cantante Nelson Velásquez. El evento, que costó más de 500 millones de pesos según investigaciones preliminares, incluyó el ingreso de licores como whisky Buchanan's, ron Cuervo, vino y Aguardiente Antioqueño, además de luces, parlantes, coristas y acordeones.
Capos del 'tarimazo' en el centro de la polémica
En el penal se encuentran recluidos 23 capos criminales con los que el gobierno del presidente Gustavo Petro había establecido diálogos dentro de la llamada 'paz urbana'. Entre ellos figuran José Leonardo Muñoz, alias Douglas; Carlos Ramírez, alias Pesebre; y Juan Carlos Mesa, alias Tom, quienes habían recibido suspensiones de órdenes de captura para actuar como voceros en procesos de paz.
El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, anunció la suspensión inmediata del proceso de Diálogo Socio-Jurídico con las Estructuras Criminales de Alto Impacto de Medellín y Valle del Aburrá, hasta que se esclarezcan los hechos ocurridos en la cárcel. "Es penoso y ofrezco en nombre del Gobierno y del Ministerio, excusas al país", declaró el funcionario en Blu Radio.
Denuncias graves: desde crímenes hasta control territorial
Fuentes judiciales revelaron a este medio que existe un informe confidencial con acusaciones más graves que la simple fiesta ilegal. Según estas versiones, desde la cárcel de Itagüí se estarían ordenando crímenes y controlando comunas y municipios, especialmente en pleno proceso electoral.
La concejal de Medellín Claudia Carrasquilla (Centro Democrático) presentó denuncias documentadas que señalan:
- Reuniones semanales donde cabecillas reciben reportes de actividades criminales
- Operaciones de narcotráfico y extorsión en sectores como San Pablo (comuna 1) y Aranjuez en Medellín
- Explotación sexual de menores en el parque Lleras bajo responsabilidad de alias Tuto
- Ingreso de oficiales de Policía y excapos sin registro para entregar cuentas de negocios ilícitos en Cartagena, Barranquilla y Santa Marta
Estructura de corrupción dentro del penal
La investigación revela que varias cámaras de seguridad del pabellón donde permanecen los principales capos fueron desactivadas. Además, se habría establecido una estructura jerárquica de corrupción liderada por un teniente y una exfuncionaria señalada de facilitar u omitir controles.
El director del Inpec, Daniel Gutiérrez, confirmó que la entonces directora del penal, Ana Sofía Hidalgo, fue declarada insubsistente por falta de confianza tras una inspección sorpresa realizada en febrero de 2025 que encontró elementos prohibidos y personas no privadas de la libertad.
Reacciones políticas y judiciales
El congresista Hernán Cadavid (Centro Democrático) citará a debate de control político al ministro Cuervo y al director del Inpec. Paralelamente, la Procuraduría abrió investigación y se pedirá que se investigue por enriquecimiento ilícito al cantante Nelson Velásquez, quien habría recibido 100 millones de pesos por su presentación.
Autoridades locales, incluido el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez (Fico), concejales y congresistas exigen que se entreguen resultados de las denuncias sobre crímenes y operativos de narcotráfico que se estarían coordinando desde la cárcel.
"No tienen marco jurídico porque estas estructuras no tienen reconocimiento político. No pueden haber negociaciones, sino sometimiento. Y, mientras tanto, en la cárcel de Itagüí hacen lo que les da la gana", aseguró el concejal Sebastián López (Centro Democrático).
Reversión de suspensiones y futuro incierto
La Fiscalía reversó 16 de las 23 suspensiones de órdenes de captura contra los capos recluidos en Itagüí por un tecnicismo: la oficina del consejero comisionado de Paz no mencionó que 16 de estas personas ya estaban privadas de la libertad cumpliendo condenas, lo que tornaba improcedente la suspensión.
Mientras tanto, ni el presidente Petro ni el comisionado de paz se han pronunciado sobre lo ocurrido en la cárcel La Paz de Itagüí, dejando en el aire el futuro de los diálogos con las bandas criminales del Valle de Aburrá y generando creciente preocupación sobre el control real que ejercen los capos desde su encierro.



