Medellín avanza en la construcción de la primera megacárcel de Colombia inspirada en el modelo de Bukele
La ciudad de Medellín está desarrollando un ambicioso proyecto penitenciario que marcará un hito en el sistema carcelario colombiano. Se trata de la primera megacárcel del país, diseñada bajo el modelo implementado por el presidente Nayib Bukele en El Salvador, específicamente inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
Características y capacidad del nuevo centro penitenciario
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, confirmó que la instalación tendrá capacidad para albergar a más de 1.300 reclusos bajo estrictas medidas de control y seguridad. La megacárcel estará operativa en el año 2027, según el cronograma establecido por las autoridades locales.
Durante una visita a la obra, el mandatario municipal explicó que el diseño incorpora sistemas tecnológicos avanzados destinados específicamente a impedir las comunicaciones de los internos. Esta medida responde a una problemática nacional: "una de las modalidades de extorsión más comunes en el país se origina desde las cárceles", señaló Gutiérrez.
Financiamiento y modelo de seguridad
El proyecto será financiado mediante una combinación de fondos públicos y privados, representando una inversión significativa en infraestructura carcelaria. Un aspecto innovador del modelo es que la custodia no estará a cargo de funcionarios de la autoridad penitenciaria nacional, sino que contará con un equipo de seguridad propio designado específicamente para esta instalación.
El alcalde enfatizó que las personas recluidas en esta megacárcel estarán "privadas de muchos privilegios", implementando un régimen de alta seguridad que busca limitar las actividades delictivas que puedan organizarse desde dentro de las prisiones.
Contexto regional y político
Colombia se suma así a otros países latinoamericanos que han adoptado modelos similares, incluyendo Ecuador y Costa Rica. Recientemente, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, visitó el Cecot en El Salvador y solicitó colaboración a Bukele para mejorar el sistema penitenciario de su país.
La seguridad se ha convertido en un tema central del debate político en Colombia, especialmente de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo. En Medellín, ciudad que llegó a ser considerada una de las más violentas del mundo durante la época de Pablo Escobar, aún operan poderosos grupos criminales que mantienen en alerta a las autoridades.
Entre las propuestas de los candidatos presidenciales se encuentran planteamientos extremos, como el del abogado Abelardo de la Espriella, quien cuenta con el apoyo del partido del alcalde Gutiérrez y propone construir megacárceles donde los presos estén a "diez pisos bajo tierra" y alimentados "con pan y agua".
Críticas y preocupaciones de derechos humanos
El modelo salvadoreño que inspira esta construcción ha sido objeto de denuncias por parte de grupos de derechos humanos, quienes han señalado supuestos abusos contra los presos en el Cecot. Estas preocupaciones podrían extenderse al proyecto colombiano, aunque las autoridades locales aseguran que implementarán las medidas necesarias para garantizar el respeto a los derechos fundamentales de los reclusos.
La construcción de esta megacárcel representa un cambio significativo en el enfoque penitenciario colombiano, priorizando el control absoluto y el aislamiento de los internos como estrategia para combatir el crimen organizado que opera desde las prisiones.



