Epa Colombia se salva de regresar a prisión tras gestión directa desde la Presidencia
La reconocida influencer y empresaria Daneidy Barrera, ampliamente conocida en redes sociales como 'Epa Colombia', ha evitado por los pelos un regreso a la cárcel de mujeres El Buen Pastor en Bogotá, a pesar de los múltiples reportes de mal comportamiento que ponían en riesgo su permanencia en el centro de reclusión donde actualmente cumple su condena.
¿Dónde se encuentra actualmente la polémica influencer?
Barrera, quien se encuentra privada de la libertad desde enero de 2025 por protagonizar actos vandálicos contra una estación del sistema TransMilenio en 2019, reside actualmente en la Escuela de Carabineros de Bogotá. Fue trasladada a esta instalación en agosto del año pasado tras una solicitud de su defensa legal, que alegó riesgos significativos para su seguridad personal.
Sin embargo, meses atrás, un informe periodístico de Noticias RCN reveló que la influencer estaba siendo señalada de numerosas irregularidades dentro de su centro de detención:
- Incautación de cinco teléfonos celulares en su poder
- Presencia de un vehículo Mini Cooper dentro de las instalaciones penitenciarias
- Conflictos constantes con otras reclusas y personal de custodia
- Reportes de amenazas a otros internos
- Uso de espacios no autorizados dentro del centro
- Molestias por ruido excesivo al negarse a bajar el volumen de su música
La intervención directa desde la Casa de Nariño
Este 7 de abril, el mismo medio de comunicación reveló que, gracias a gestiones directas desde la Presidencia de la República, se frenó completamente el traslado de la influencer a su anterior centro de reclusión. En lugar de regresar a un pabellón carcelario convencional, las autoridades determinaron que Barrera solo recibirá un llamado de atención formal y deberá firmar un acta de compromiso de buen comportamiento.
Según fuentes oficiales consultadas, esta decisión se tomó específicamente para proteger la integridad física y psicológica de la reclusa, considerando los riesgos de seguridad que podrían presentarse en un entorno carcelario tradicional. La medida representa un tratamiento diferenciado que ha generado diversas reacciones entre expertos en derecho penal y defensores de los derechos humanos.
El caso continúa bajo estrecha vigilancia de las autoridades judiciales y penitenciarias, quienes han establecido protocolos especiales de supervisión para garantizar que la influencer cumpla con todas las condiciones establecidas en su nueva situación de reclusión controlada.



