Escándalo en cárcel de Itagüí se profundiza con nueva denuncia sobre cámaras de seguridad
El caso de la cárcel de Itagüí, donde se realizó una polémica fiesta vallenata con la participación del cantante Nelson Velásquez, continúa revelando detalles alarmantes. Según información exclusiva de Blu Radio, ahora se denuncia que los propios cabecillas de bandas delincuenciales habrían solicitado a la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC) no reparar las cámaras de seguridad que se encontraban dañadas.
La estrategia de opacidad de los líderes criminales
La concejala denunciante, Claudia Carrasquilla, explicó el motivo detrás de esta solicitud: "Aprovecharon que las cámaras estaban malas y le solicitaron a la USPEC que no las reparara porque esto les permitía mantener la opacidad que manejan al interior". Según su testimonio, los cabecillas buscaban evitar que se pudiera establecer la identidad de quienes asistían a sus reuniones clandestinas dentro del penal.
Carrasquilla fue enfática al señalar: "Los cabecillas es que acá hay que hablar de lo que pasa en la cárcel, pero quien tiene el control de la cárcel son los 23 bandidos que se encuentran sentados en las mesas de los diálogos socio jurídicos". Esta revelación pone en evidencia el grado de influencia que mantienen estos líderes criminales incluso mientras participan en procesos de paz urbana con el Gobierno nacional.
Las cámaras municipales que captaron el ingreso
Un dato crucial es que las cámaras que registraron la entrada de invitados y del propio Nelson Velásquez no pertenecen al sistema del penal, sino a la Alcaldía de Itagüí. La concejala agregó: "Y de allí también pude obtener los registros de los ingresos de los vehículos y de las personas al concierto de Nelson Velásquez el 8 de abril".
Guardianes del Inpec también habrían recibido dinero
El escándalo se amplía con la revelación de que los guardianes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) también habrían recibido importantes sumas de dinero por permitir la realización de la fiesta. Carrasquilla insistió: "Para los guardianes del Inpec que supuestamente también recibieron ese dinero por parte de estas estructuras criminales también deberían estar inmersos".
La concejal detalló: "No hay una cifra exacta, pero se dice que de esos 500 millones de pesos una parte fue para licor, otra para la comida, el pago de los artistas, quedaron aproximadamente 200 millones de pesos para repartir entre quienes, tendrá la Fiscalía que determinar quiénes fueron".
Reacción del Gobierno y proceso de paz
Ante la gravedad de los hechos, el presidente Gustavo Petro ordenó el traslado de los cabecillas de la cárcel de Itagüí a Bogotá. La mesa de paz urbana emitió un comunicado advirtiendo que este traslado sería lo más recomendable para continuar con el proceso de diálogo, aunque separando físicamente a estos líderes del entorno carcelario donde mantenían tanto control.
Este caso sigue generando ondas expansivas en el sistema penitenciario colombiano, revelando fallas estructurales que permiten a los criminales mantener operaciones desde dentro de las cárceles. La Fiscalía General de la Nación ya inició investigaciones por posibles omisiones en la cárcel de Itagüí y ha compulsado copias contra el cantante Nelson Velásquez, mientras el Ministerio de Justicia ha ofrecido excusas al país por lo ocurrido.



