Irán advierte sobre despliegue de nuevas armas tras ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel
El conflicto en Medio Oriente ha entrado en una fase crítica de escalada militar tras una serie de ataques coordinados "a gran escala" contra la capital iraní, Teherán. Las autoridades de Irán han respondido con una advertencia contundente: podrían emplear en breve una nueva generación de armamento estratégico que aún no ha sido utilizado masivamente en el campo de batalla.
"Solo una fracción de nuestras capacidades"
El portavoz de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general de brigada Ali Mohammad Naeini, aseguró este viernes que las operaciones militares realizadas hasta el momento representan únicamente "una fracción" del verdadero potencial bélico del país. "Irán está preparado para una guerra larga para castigar al agresor", declaró Naeini en un mensaje dirigido directamente a Israel y sus aliados.
La séptima jornada de combates comenzó con una nueva oleada de bombardeos sobre Teherán, donde columnas de humo y escenas de destrucción cubren el horizonte. Esta escalada ocurre después de semanas de creciente tensión diplomática y militar entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Respuesta iraní incluye ataques a bases estadounidenses
Como parte de su contraofensiva, el ejército iraní declaró haber atacado varias bases militares de Estados Unidos en Kuwait utilizando drones destructivos de sus fuerzas terrestres. Según comunicados transmitidos por la televisión estatal iraní, "esos ataques continuarán en las próximas horas", señalando una estrategia de presión constante contra los intereses estadounidenses en la región.
La ofensiva inicial fue lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado sábado 28 de febrero, operación que resultó en la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei. Desde entonces, Teherán ha respondido apuntando específicamente contra instalaciones militares e intereses de Washington en países del Golfo.
Analistas prevén conflicto prolongado
Expertos en seguridad internacional señalan que el conflicto se ha intensificado significativamente tras los ataques coordinados contra objetivos estratégicos en territorio iraní, lo que ha desencadenado una cadena de represalias y operaciones militares que amenazan con extenderse por toda la región.
La advertencia sobre el despliegue de nuevas armas estratégicas, aunque carece de detalles técnicos específicos, ha sido interpretada como una señal clara de que Irán no pretende ceder en esta confrontación. La posibilidad de una guerra prolongada parece cada vez más realista según analistas que monitorean la situación.
Mientras tanto, las tensiones continúan aumentando con cada nueva jornada de bombardeos, lanzamientos de misiles y declaraciones beligerantes por ambas partes. El escenario actual sugiere que la crisis en Medio Oriente podría extenderse por un período considerable, con implicaciones globales significativas.
