Hamás mantiene firme postura sobre armamento y soberanía en Gaza
En una declaración contundente que marca el pulso del conflicto palestino-israelí, el dirigente de Hamás, Jalid Meshal, afirmó categóricamente que el movimiento islamista palestino no renunciará a sus armas y rechazará cualquier forma de control extranjero sobre la Franja de Gaza. Estas declaraciones, realizadas durante una conferencia en Doha, llegan en un momento crucial de las negociaciones posteriores al alto el fuego del pasado octubre.
La resistencia como derecho fundamental
Meshal, quien actualmente dirige la oficina de la diáspora de Hamás y anteriormente encabezó su buró político, argumentó que "criminalizar a la resistencia, sus armas y a quienes la realizaron, es algo que no debemos aceptar". El líder palestino enfatizó que el armamento de Hamás constituye una parte esencial de lo que denominan "resistencia" contra la ocupación israelí en los territorios palestinos.
"Mientras haya ocupación, hay resistencia. La resistencia es el derecho de los pueblos bajo ocupación. Es algo de lo que las naciones están orgullosas", declaró Meshal, estableciendo así una conexión directa entre la presencia militar israelí y la justificación para mantener capacidades armadas.
El plan de Trump y las líneas rojas de Hamás
Este posicionamiento se produce mientras avanza la segunda fase del plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin definitivamente a la guerra entre Israel y Hamás. Dicha iniciativa, que comenzó a mediados de enero, contempla específicamente:
- El desarme completo del movimiento islamista palestino
- La retirada progresiva del ejército israelí del territorio gazatí
- La creación de un gobierno transitorio a cargo de tecnócratas palestinos
Sin embargo, Hamás ha establecido el desarme como una línea roja infranqueable, aunque ha dejado abierta la posibilidad de transferir sus armas a una futura autoridad palestina legítima. El movimiento, que gobierna Gaza desde 2007, se niega rotundamente a aceptar lo que califica como "dominación extranjera" sobre el territorio.
Capacidades militares y panorama humanitario
Según estimaciones de fuentes israelíes, Hamás mantiene en Gaza una fuerza considerable que incluye:
- Aproximadamente 20.000 combatientes activos
- Decenas de miles de armas de diversos tipos
- Infraestructura militar desarrollada durante años
Meshal aprovechó su intervención para hacer un llamado a la llamada Junta de Paz, presidida por Trump, para que adopte una visión "equilibrada" que priorice la reconstrucción de Gaza y facilite el flujo de ayuda humanitaria. El territorio palestino enfrenta una situación crítica tras dos años de conflicto intenso que ha devastado infraestructuras esenciales y agravado las condiciones de vida de la población civil.
El gobierno transitorio propuesto por el plan estadounidense estaría compuesto por un comité de 15 tecnócratas palestinos que operarían bajo la supervisión de la Junta de Paz. No obstante, la firme postura de Hamás sobre su derecho a mantener armas y rechazar injerencias externas sugiere que las negociaciones enfrentarán obstáculos significativos en los próximos meses, manteniendo la incertidumbre sobre el futuro político y humanitario de la Franja de Gaza.