Villatina: El paisaje de la tragedia tras el derrumbe que sepultó viviendas en La Libertad
Villatina: El paisaje de la tragedia tras el derrumbe de mayo

Villatina: El paisaje de la tragedia tras el derrumbe que sepultó viviendas en La Libertad

En la parte alta de la comuna Villa Hermosa, específicamente en el sector conocido como La Libertad dentro de Villatina, el suelo comparte su espacio con el agua que emerge de la quebrada La Gallinaza y una piscina natural que los niños del área frecuentan para jugar. Sin embargo, este entorno aparentemente idílico está marcado por los vestigios del más reciente y devastador derrumbe de la ladera, ocurrido en mayo de 2025, que dejó una huella imborrable en la comunidad.

Las cicatrices del desastre

El deslizamiento de tierra no solo sepultó tres viviendas, sino que transformó por completo el paisaje del lugar. En medio de la tierra removida y los escombros, se pueden observar las casas que quedaron peligrosamente al filo del barranco, una imagen que evoca la fragilidad de la vida en estas laderas. Los restos de las viviendas que fueron arrastradas por la fuerza del deslizamiento yacen dispersos, mezclados con los ladrillos y tejas de aquellas que tuvieron que ser demolidas por precaución, para evitar mayores tragedias.

Desde el andén, la vista es desoladora: se alcanza a ver todo lo que quedó atrás tras el evento. Montones de escombros, fragmentos de estructuras que alguna vez fueron hogares, y la tierra inestable que sigue amenazando con nuevos movimientos. La piscina natural, antes un lugar de recreo para los menores, ahora está rodeada por los signos de la emergencia, recordando a los residentes la urgencia de medidas de prevención y respuesta.

Un llamado a la acción

Este incidente en Villatina subraya la necesidad crítica de abordar los riesgos geológicos en áreas urbanas de Medellín, donde la combinación de factores como la topografía y las condiciones climáticas puede desencadenar desastres similares. Las autoridades locales, incluyendo la Alcaldía de Medellín, han estado monitoreando la situación, pero los residentes exigen soluciones más permanentes para garantizar su seguridad.

La tragedia de mayo de 2025 en La Libertad no es un evento aislado; es un recordatorio de la vulnerabilidad de muchas comunidades en laderas inestables. Mientras los niños intentan retomar sus juegos cerca de la quebrada, los adultos miran con preocupación hacia el futuro, esperando que las lecciones aprendidas de este derrumbe impulsen acciones concretas para prevenir futuras catástrofes.